
La presidente del Congreso, Francina Armengol, se enfrenta a nuevas revelaciones que ponen en entredicho su papel durante la pandemia al frente del Gobierno balear. Un informe de la Guardia Civil, aún en elaboración, y conversaciones hasta ahora inéditas apuntan a contradicciones en su versión sobre su relación con el empresario Víctor de Aldama y contratos públicos bajo sospecha.
Según ha revelado El Debate, Armengol se comprometió telefónicamente a recibir «con honores» a Aldama, investigado en la trama Koldo. En la llamada, accedía a la petición de Koldo García para que Aldama participara en una reunión clave con José Hidalgo, presidente de Air Europa, celebrada el 17 de noviembre de 2020 en la sede del Ejecutivo autonómico, el Consolat de Mar.
Sin embargo, durante su primera comparecencia ante la comisión de investigación del Senado, el pasado 18 de junio, Armengol aseguró no conocer de nada a Aldama. Afirmó que no recordaba haber coincidido nunca con él. Días más tarde, el programa Horizonte divulgó capturas de mensajes que revelaban un contacto más estrecho del que la actual presidenta del Congreso había reconocido públicamente. El propio Aldama confirmó su encuentro con Armengol en Palma, desmintiendo así su testimonio inicial.
En este contexto, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil está ultimando un informe que será entregado próximamente al juez Ismael Moreno, de la Audiencia Nacional. La Fiscalía Europea también investiga el caso por posibles delitos de malversación, prevaricación y tráfico de influencias. No se descarta que Armengol sea citada como testigo o incluso como investigada en las próximas semanas.