«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Piden revisar los protocolos y dotaciones

Asociaciones de la Guardia Civil piden más personal y equipamiento ante el incremento exponencial de agresiones a agentes en la frontera de Ceuta

Agentes de la Guardia Civil en el aeropuerto de Palma. Europa Press.

La presión migratoria en el perímetro fronterizo de Ceuta ha venido acompañada en los últimos meses de un incremento sostenido de incidentes violentos contra agentes desplegados en la valla, según publica este domingo Okdiario. Estas acciones, descritas por los efectivos como frecuentes y reiteradas, se producen en un contexto de aumento de entradas ilegales por vía terrestre y coinciden en tiempo con la «regularización» adoptada por el Gobierno de Sánchez.

De acuerdo con testimonios de agentes, las agresiones incluyen lanzamiento de objetos y el uso de instrumentos punzantes de fabricación artesanal, empleados habitualmente en el escalo del vallado. Los guardias civiles señalan que trabajan en condiciones de riesgo operativo elevado, con limitaciones en la disponibilidad de determinados medios de defensa y sujeción. En este sentido, denuncian la insuficiencia de recursos materiales, lo que, a su juicio, dificulta la respuesta proporcional ante situaciones de violencia.

El pasado lunes se registró un episodio representativo de esta dinámica. A primera hora de la tarde, un agente que prestaba servicio individual procedió a dar el alto a un inmigrante que había accedido al territorio tras superar la valla. Según la reconstrucción de los hechos, el ilegal desatendió las indicaciones y agredió al agente utilizando un útil metálico de gran tamaño. El agente resultó herido en un brazo y presentó contusiones durante el forcejeo, siendo posteriormente atendido en un centro sanitario y declarado de baja. El presunto agresor logró huir del lugar.

Las organizaciones profesionales han advertido de una tendencia al alza en la violencia, así como de la necesidad de revisar protocolos y dotaciones. Han solicitado a Interior un refuerzo urgente de personal y equipamiento, especialmente en zonas consideradas de alta presión como Ceuta, Melilla y el Campo de Gibraltar. Asimismo, reiteran la conveniencia de que la actividad sea reconocida como profesión de riesgo, en consonancia con la exposición a incidentes de carácter grave.

En paralelo, los datos oficiales reflejan un incremento significativo de las entradas ilegales por vía terrestre en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. Como informó LA GACETA, las cifras muestran un crecimiento porcentual notable en Ceuta, mientras que Melilla registra una subida más moderada. En el ámbito marítimo, se observa también un aumento en las llegadas a la Península y Baleares.

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