Sólo en 2025 se contabilizaron 33 detenidos
Barcelona, principal escenario del yihadismo en España: suma 159 terroristas detenidos desde 2012 en 92 operaciones policiales
Barcelona, principal escenario del yihadismo en España: suma 159 terroristas detenidos desde 2012 en 92 operaciones policiales
Mossos detienen a un presunto terrorista. Redes sociales
Por LGI
5 de febrero de 2026

Barcelona se ha convertido en el principal escenario del yihadismo en España, según coinciden fuentes policiales de distintos cuerpos de seguridad y ha adelantado El Periódico. Las estadísticas oficiales del Ministerio del Interior reflejan que, desde 2012, la provincia encabeza las operaciones contra el terrorismo islamista, con 159 arrestos en 92 actuaciones, una cifra que supera ampliamente los registros de Madrid, segundo territorio con más intervenciones en esta materia.

El protagonismo de la capital catalana y su área metropolitana se mantiene constante desde hace una década. Sólo en 2025 se contabilizaron 33 detenidos y el balance de 2026 ya ha comenzado a crecer tras varias operaciones recientes, entre ellas la detención en L’Hospitalet de un peluquero de origen chino investigado por supuesta financiación a Hamás mediante criptomonedas. Aunque quedó en libertad provisional, su caso se suma a otros arrestos efectuados este año en puntos como L’Ametlla de Mar, Ferrol o Cartagena.

El volumen de detenciones acumuladas en Barcelona representa más del 10% de todas las personas arrestadas en España por delitos vinculados al terrorismo yihadista desde los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Según datos del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), en estos 21 años han sido capturados 1.221 sospechosos dentro del territorio nacional.

En términos comparativos, la provincia catalana supera incluso a zonas tradicionalmente consideradas prioritarias por las Fuerzas de Seguridad, como el denominado «frente sur». En Melilla se han practicado 78 detenciones en 37 operaciones y en Ceuta, 43 arrestos en 21 actuaciones. Sin embargo, si se observa la relación entre detenidos y población, estas ciudades autónomas muestran cifras especialmente elevadas debido a su menor tamaño demográfico.

La propia ciudad de Barcelona destaca dentro de Cataluña, con 61 detenidos contabilizados por Interior, superando también los registros de la capital española. Aun así, los especialistas advierten de que el elevado número de casos no puede entenderse sin tener en cuenta factores como la densidad de población o la amplia presencia policial en la comunidad autónoma.

Distintos mandos consultados explican que en Catalunya operan tres cuerpos con estructuras de información —Guardia Civil, Policía Nacional y Mossos d’Esquadra—, lo que incrementa la capacidad de investigación y detección temprana. Además, la participación de los Mossos en organismos como el CITCO habría contribuido a mejorar la coordinación y el intercambio de datos en la lucha antiterrorista.

Otros focos relevantes en los últimos años se sitúan en la región de Murcia, con 18 detenidos, así como en el eje de la Costa del Sol —desde Málaga capital hasta Marbella o Estepona— y el área del Campo de Gibraltar, donde se han desarrollado numerosas operaciones desde 2012.

Más allá de los números, analistas y agentes coinciden en señalar un cambio en el perfil de los detenidos. Una parte importante de los arrestados en los últimos años son jóvenes nacidos en España y con nacionalidad española. La ensayista Hanan Serroukh subraya que el fenómeno ya no se limita a personas llegadas del extranjero, sino que afecta a una generación criada en territorio europeo que, en algunos casos, se radicaliza a través de internet y entornos virtuales.

Los investigadores describen escenas habituales en los registros domiciliarios: jóvenes sin empleo estable, con escasa vida social fuera de la red y familias que desconocían por completo su proceso de radicalización. Para algunos expertos, este escenario refleja también un desafío social y educativo más amplio, relacionado con la integración y la prevención de discursos extremistas entre las nuevas generaciones.

Noticias de España