El debate sobre el patrimonio de los políticos ha vuelto a situarse en el centro de la actualidad en las últimas semanas, especialmente a raíz de las informaciones sobre viviendas y propiedades de distintos cargos públicos. En el caso del Gobierno de Pedro Sánchez, los datos disponibles muestran que 14 de los 22 ministros residen actualmente en viviendas oficiales, además del propio presidente, que ocupa el Palacio de La Moncloa.
Según publica VozPópuli, estas residencias forman parte del patrimonio del Estado y su utilización no se limita al alojamiento. Los gastos asociados al mantenimiento y conservación de los inmuebles también pueden recaer sobre las arcas públicas, aunque la información disponible sobre las condiciones concretas de cada vivienda no es homogénea.
Uno de los casos más conocidos es el de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. La dirigente reside desde hace años en una vivienda oficial situada en la última planta del edificio del Ministerio de Trabajo, en el Paseo de la Castellana. El inmueble cuenta con 443 metros cuadrados y más de una docena de estancias, lo que la convierte en la residencia ministerial de mayor superficie de las conocidas.
También ocupa una vivienda oficial la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón. Su residencia tiene 320 metros cuadrados distribuidos en 14 estancias. Tolón declaró bienes inmuebles por valor catastral de 113.925 euros, correspondientes a un piso, un trastero y una plaza de aparcamiento en Toledo.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, dispone de otra residencia oficial en Madrid. Se trata de un inmueble de 296 metros cuadrados y 14 estancias, entre ellas cuatro dormitorios.
En el caso del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la vivienda oficial se encuentra en el Paseo de la Castellana y tiene 281 metros cuadrados, tres dormitorios, despacho y salón-comedor. El ministro también ha declarado un patrimonio inmobiliario, mientras que en los últimos años se han conocido operaciones privadas relacionadas con otras propiedades.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, reside desde su llegada al Gobierno en una vivienda oficial situada en la calle Miguel Ángel de Madrid. El inmueble cuenta con 264 metros cuadrados, tres dormitorios y dos baños. Saiz declaró bienes inmuebles por valor de 225.000 euros.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ocupa desde su nombramiento una vivienda oficial de 244 metros útiles y 12 estancias, cuatro de ellas destinadas a dormitorios. Por razones de seguridad, no se ha hecho pública su ubicación exacta.
Agricultura es otra de las carteras cuyo titular utiliza una residencia estatal. Luis Planas, que ha declarado propiedades en distintas ciudades, entre ellas Córdoba, Málaga y Madrid, vive en una vivienda oficial de 231 metros cuadrados con cuatro dormitorios y tres baños.
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ocupa asimismo una residencia oficial de 229,81 metros cuadrados. La vivienda dispone de ocho estancias y ubicación no facilitada por motivos de seguridad. En su declaración patrimonial figuran varias propiedades y participaciones inmobiliarias en Ciudad Real.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, reside igualmente en una vivienda del Estado de más de 200 metros cuadrados. Además, figura como titular en régimen de nuda propiedad de varias viviendas, garajes y una casa en Alicante, según su declaración de bienes.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, también utiliza una vivienda oficial. A finales de 2025 se conocieron detalles sobre la reforma de los dos áticos destinados a Redondo y Puente en un edificio situado en el barrio de las Cortes. La superficie destinada a ambas residencias suma 575 metros cuadrados, incluidos espacios comunes.
Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, dispone de una vivienda oficial de 164 metros cuadrados. José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, reside en el Palacio de Viana, aunque su vivienda ocupa un dúplex de 100 metros cuadrados dentro del edificio histórico.
Por último, Jordi Hereu ocupa la residencia ministerial de menor tamaño entre las conocidas, con 123 metros cuadrados y tres habitaciones. Ernest Urtasun reside en otra propiedad estatal gestionada por SEGIPSA, sociedad pública dependiente de Hacienda.
El listado no incluye a Francina Armengol, presidenta del Congreso, que reside en un inmueble estatal, ni al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuya residencia oficial es el complejo de La Moncloa. El conjunto evidencia la existencia de un sistema de viviendas oficiales para altos cargos, aunque la información pública sobre costes, condiciones de uso y mantenimiento presenta distintos niveles de detalle.