El primer ministro de Francia, Sebastian Lecornu, ha informado a última hora de este sábado que los disturbios provocados por la violencia de la extrema izquierda en las movilizaciones que denuncian la mala situación de la educación pública, el elevado coste de la vida, entre otras reivindicaciones, se han saldado con más de 1.200 detenciones y un total de 150 policías heridos.
En una rueda de prensa celebrada a última hora, ha informado a los medios de comunicación desplegados de las más de 1.200 detenciones y a las que ha relacionado con «perfiles extremadamente peligrosos». Asimismo, ha tachado de «milagro» el hecho de que el balance de heridos no sea «más grave» del anunciado, fijado en 150 policías heridos en todo el país y dada la naturaleza de las protestas.
De este modo, ha aprovechado para acusar a La Francia Insumisa, formación liderada por el político de ultraizquierda Jean-Luc Mélenchon, de «estar del lado de los alborotadores».
«O se está del lado de la República —y, por tanto, de las fuerzas del orden, de quienes protegen a las personas y sus bienes y hacen cumplir la ley— o del lado de los alborotadores», ha aseverado durante una visita a los agentes desplegados en el centro de París.
Ante una jornada de protestas salpicada por incidentes violentos, el primer ministro ha insistido en que «ha llegado el momento de elegir bando», dirigiéndose directamente al partido de Mélenchon, con el que mantiene un enconado enfrentamiento desde el inicio de las movilizaciones y en vista de las próximas elecciones previstas para abril y mayo de 2027.
Por su parte, Marine Le Pen también ha señalado al partido de Melénchon. «Las reivindicaciones sociales legítimas han sido una vez más tomadas como rehenes por la extrema izquierda y los discursos de los diputados de Jean-Luc Mélenchon, que, al legitimar la violencia, al considerar el orden como una opresión y el desorden como un derecho, buscan precipitar al país en el caos«, ha aseverado.
«Frente a esta estrategia incendiaria, los franceses, que ya no pueden más con estar atrapados entre la austeridad y el mazazo fiscal del poder y los activistas de la insurrección, deben resistir unos meses más. Los liberaremos de las políticas tóxicas macronistas y los protegeremos de la violencia de la extrema izquierda«, ha añadido.