
La Policía ha comenzado este jueves a desalojar a los más de 4.000 inmigrantes que permanecían acampados en distintos puntos de la costa de Ceuta, en un operativo que contempla su traslado progresivo a espacios habilitados por el Gobierno de Sánchez para afrontar la situación generada tras la invasión masiva registrada a finales de julio.
El dispositivo cuenta con la participación de Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local y se desarrolla, por el momento, sin incidentes, aunque el despliegue está provocando importantes dificultades para la circulación de vehículos en las zonas próximas a los puntos de concentración.
Las autoridades están indicando a los ilegales que recojan sus pertenencias y se concentren en lugares determinados para facilitar un traslado progresivo y ordenado. El objetivo es distribuir a los grupos en diferentes espacios y reducir el riesgo de enfrentamientos.
Según las estimaciones policiales, entre 3.500 y 5.000 inmigrantes se encontraban en los emplazamientos afectados. El Gobierno ha habilitado inicialmente 1.800 plazas de acogida en dos de los cuatro dispositivos temporales anunciados el pasado lunes por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
La cifra supone 300 plazas más que las comunicadas inicialmente, aunque el Ejecutivo ha señalado que las plazas de acogida se ampliarán progresivamente. La propia Saiz no descartó que la capacidad pudiera alcanzar las 4.000 plazas, en función de la evolución de la situación.
Los inmigrantes serán distribuidos en función de su procedencia. Un grupo de subsaharianos será trasladado a Loma Colmenar, mientras que los de origen magrebí serán derivados a El Embolsamiento. Según fuentes próximas a la Delegación del Gobierno, esta separación pretende prevenir nuevos enfrentamientos entre ambos colectivos.
Durante las últimas semanas se han producido varias reyertas entre subsaharianos y magrebíes en las zonas donde permanecían concentrados. La situación había generado además preocupación por las condiciones de salubridad y por los posibles riesgos sanitarios derivados del hacinamiento.
El Ministerio dirigido por Saiz ha explicado que el dispositivo pretende ofrecer condiciones adecuadas y seguras para acogida a los inmigrantes que permanecían en la playa del Trampolín y Loma Colmenar.
La operación coincide con el debate abierto sobre el traslado de menas. El Ministerio de Juventud e Infancia anunció el miércoles un plan para trasladar a la Península a 500 niñas procedentes de Ceuta. El secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez Correa, explicó que el mecanismo será similar al empleado en algunos traslados de menores procedentes de Canarias.
El Gobierno calcula oficialmente unos 2.500 menores en Ceuta, aunque Pérez Correa ha advertido de que la cifra podría ser superior.