La Audiencia de Barcelona ha condenado a 20 años y un día de prisión a Arletys Castillo por el asesinato de su pareja, Gerard G., cometido el 16 de noviembre de 2023 en el domicilio que ambos compartían en Sant Adrià de Besòs (Barcelona). La resolución, fechada el 2 de enero de 2026 y dada a conocer ahora por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, declara firme la sentencia tras el acuerdo alcanzado entre la Fiscalía, la acusación particular y la defensa, mediante el cual la acusada admitió los hechos y aceptó la pena.
Según avanza ElCaso.cat, El tribunal considera acreditado un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, con la agravante de parentesco y la atenuante de confesión. Precisamente ese reconocimiento de los hechos evitó la celebración del juicio: todas las partes suscribieron una conformidad por la que la acusada asumió la calificación jurídica, renunció a recurrir y pidió disculpas a la familia de la víctima.
La reconstrucción judicial de lo ocurrido describe un ataque planificado y extremadamente violento. Poco antes del mediodía, la mujer convenció a Gerard de que participaban en un supuesto juego sexual y le ató las manos a la espalda, dejándolo completamente indefenso. En esa situación, le asestó hasta 118 cuchilladas repartidas por todo el cuerpo. El hombre, de 35 años, falleció a consecuencia de un shock hipovolémico tras un sufrimiento prolongado que el tribunal califica de innecesario para causar la muerte.
La sentencia detalla que todas las heridas se produjeron cuando la víctima aún estaba con vida, un elemento clave para apreciar el ensañamiento. De las lesiones contabilizadas, más de medio centenar se localizaron en la cara y el cuello, otras tantas en la espalda, el tórax y las extremidades, y varias más en el abdomen. La alevosía queda acreditada, según el fallo, por el carácter sorpresivo del ataque y la absoluta imposibilidad de defensa en la que se encontraba la víctima, atada y confiada en su propio hogar.
Tras el crimen, la autora intentó desviar la investigación con distintas versiones. Inicialmente aseguró que varios hombres habían irrumpido en la vivienda y matado a Gerard, un relato que se vino abajo rápidamente. Posteriormente alegó que actuó en defensa propia y que era víctima de malos tratos, una afirmación que la investigación policial y judicial descartó por completo.
Durante la instrucción también circularon otras acusaciones sin fundamento. Familiares de la condenada difundieron la idea de que la víctima había almacenado imágenes comprometedoras de una menor en su teléfono, algo que nunca se acreditó. Incluso se promovió una colecta en redes sociales para sufragar la defensa, con la que se reunieron varios miles de euros, sin que ello alterara el curso del procedimiento.
El fallo impone, además de la pena de prisión, cinco años de libertad vigilada una vez cumplida la condena y la inhabilitación absoluta durante todo el tiempo de encarcelamiento. En concepto de responsabilidad civil, Arletys Castillo deberá indemnizar con 120.000 euros a cada uno de los padres de la víctima y con 30.000 euros a cada uno de sus hermanos. La condenada permanece en prisión desde finales de noviembre de 2023, cuando ingresó por orden judicial tras ser detenida por estos hechos.
Con esta sentencia firme, la familia de Gerard empieza a cerrar un proceso marcado por el dolor y por la difusión de versiones falsas sobre la víctima. Lo único que no ha podido aclararse, según subraya la resolución, es qué motivó un ataque de tal brutalidad en una relación que, hasta poco antes de los hechos, había proyectado planes de futuro.