
La fachada de la librería infantil Pati de Llibres, en Sant Cugat del Vallès, ha amanecido este miércoles cubierta de pintadas con mensajes como «sionista» o «cómplice del genocidio», acompañados de una bandera palestina. La aparición de estos lemas de carácter político ha sorprendido a vecinos y clientes habituales de un espacio que, desde hace años, es considerado un referente cultural en la ciudad.
La responsable del establecimiento, Mont Soler, ha reaccionado rápidamente a través de su cuenta de Instagram. Allí ha expresado su «más absoluto rechazo al ataque» y ha recordado que no se trata sólo de una agresión contra un negocio particular, sino también contra «los valores de respeto y convivencia que siempre he defendido». Ha subrayado, además, que Pati de Llibres «no es un lugar de enfrentamiento ideológico, sino un punto de encuentro cultural y comunitario».
La Comunidad Judía de Barcelona (CJB) ha emitido un comunicado en el que ha censurado con firmeza lo ocurrido. Según la entidad, este tipo de acciones no generan debate, sino que fomentan dinámicas de odio. «Cuando se señala y se criminaliza a un espacio cultural, lo que se está alimentando es la intolerancia», ha remarcado la CJB, al tiempo que ha agradecido la actuación inmediata del Ayuntamiento, que ordenó borrar las pintadas sin demora.
Las fotografías de la fachada vandalizada circularon rápidamente por redes sociales y muchos usuarios establecieron un paralelismo inquietante: recordaron cómo en la Alemania nazi también se marcaban y atacaban librerías de propietarios judíos. El suceso se produce, además, en un contexto de creciente hostigamiento por parte de sectores propalestinos de la izquierda.