El alcalde de Medina del Campo, Guzmán Gómez, ha trasladado formalmente al Gobierno su preocupación por la situación de inseguridad y malestar social que está generando la concentración de un numeroso grupo de magrebíes en las calles y parques de la localidad vallisoletana. En una carta remitida este miércoles 9 de julio al subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, y recogida por El Español de Castilla y León, el regidor detalla el clima de inquietud que se respira entre los vecinos.
En su escrito, Gómez advierte de que estos grupos de origen magrebí están utilizando vías públicas y zonas verdes «como lugares de residencia, pernoctando y realizando actividades cotidianas en los mismos», lo que ha derivado en una clara «percepción de inseguridad» entre la población. El equipo de Gobierno municipal asegura que viene siguiendo de cerca esta situación y ha solicitado al Ejecutivo la adopción de medidas urgentes y refuerzos para «garantizar la convivencia pacífica y la seguridad ciudadana».
«El objetivo de nuestra petición es claro: necesitamos apoyo y más efectivos para preservar la convivencia pacífica y la seguridad ciudadana», subraya el alcalde, quien ha reiterado la disposición total del Ayuntamiento para colaborar con las autoridades en busca de soluciones eficaces.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, ha rechazado que la situación pueda considerarse un problema de ilegalidad y ha desviado la responsabilidad hacia el propio Ayuntamiento. En declaraciones a El Español de Castilla y León, Canales afirmó: «Lo primero que no quiero es confrontar con el alcalde de un municipio como Medina del Campo, pero este es un problema de convivencia y no de ilegalidad. Si tiene constancia de que hay ilegalidades, que las denuncie a la Guardia Civil o a la Policía Nacional».
El representante del Gobierno central alegó que desde Madrid ya se «facilita a las empresas la mano de obra de la que no dispone la comarca de Medina» y aseguró que se realizan controles «exhaustivos» para que la actividad esté «dentro de la legalidad», imponiendo «grandes sanciones» a los empresarios que incumplen.
Canales insistió en que el asunto compete principalmente al ámbito municipal: «Guzmán Gómez es el jefe de la Policía Municipal de Medina del Campo y tiene que actuar. Lo que pasa es que allí hay un problema de efectivos«. Pese a ello, matizó que el Gobierno está «a disposición del alcalde» en materia de seguridad, pero recalcó que la “convivencia” es responsabilidad directa del regidor.
Mientras tanto, los vecinos de Medina del Campo siguen soportando la ocupación de espacios públicos por parte de estos grupos y la sensación de inseguridad sigue en aumento, sin que por ahora se adopten medidas concretas por parte del Gobierno.