Se cumplen 90 años del martirio del sargento Manuel del Rey Cueto, cuyo cuerpo fue encontrado clavado en una cruz el 21 de octubre de 1936, durante el asedio de Oviedo en la Guerra Civil, según el relato histórico que reconstruye su muerte.
Del Rey Cueto era sargento voluntario del Regimiento de Infantería Milán número 32 y fue capturado el 14 de octubre de 1936 por fuerzas del Frente Popular que cercaban la capital asturiana. Su madre, Ángela, fue obligada a presenciar las torturas infligidas a su hijo antes de su muerte.
Según la documentación histórica, el militar sufrió mutilaciones y fue crucificado mientras permanecía con vida. Seis días después, el 21 de octubre, las columnas gallegas del Ejército Nacional que avanzaban hacia Oviedo establecieron contacto con la ciudad y encontraron el cuerpo, de acuerdo con el relato.
Oviedo resistía entonces el cerco de las fuerzas republicanas bajo el mando del coronel Antonio Aranda. Unos 3.000 soldados defendían la ciudad y más de 30.000 eran los milicianos que participaban en el asedio.