Mientras el Gobierno prohíbe tener tortugas o peces como mascota y multa con hasta 200.000 euros a quien críe un hámster sin licencia, una vaca ya puede disfrutar de los mismos derechos legales que un perro o un gato. Se llama Loli, vive en un santuario vegano y acaba de convertirse en la primera vaca registrada oficialmente como «animal de compañía» en España.
La maniobra fue posible gracias a la ley 7/2023 de Bienestar Animal, impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales bajo la batuta de Podemos, que permite reconvertir animales de producción —como vacas, ovejas o cerdos— en mascotas legales si «pierden su fin productivo» y son inscritos en el Registro de Animales de Compañía. Así, una gallina puede ser mascota, pero no un loro. Un cerdo, sí; un conejo, no.
La Fundación Santuario Vegan celebró en redes el «histórico logro» como si se tratara del sufragio universal: «Durante años nos dijeron que una vaca no podía ser considerada animal de compañía… Hoy Loli es más libre que nunca». Le pusieron un microchip, la inscribieron en el registro, y voilà: la vaca pasó de ternera a «miembro de la familia».
El caso de Loli ejemplifica el sinsentido jurídico y ético que ha implantado la izquierda animalista. Mientras los ganaderos deben lidiar con normativas asfixiantes, controles sanitarios e inspecciones constantes, basta declararse vegano y decir que la vaca es tu mascota para esquivar las regulaciones. Loli, ahora protegida por la ley como un golden retriever, ya no puede ser objeto de producción… pero tampoco podrá pastar en libertad, ya que la misma ley prohíbe expresamente dejar animales sueltos en parques, cañadas o espacios naturales donde puedan causar daños a personas, ganado o al medio ambiente.
En resumen: España castiga con multas astronómicas a quien tenga una tortuga, pero premia con privilegios legales a quien adopta una vaca. La ideología ha sustituido al sentido común, y Loli —convertida en símbolo de este disparate— es la primera vaca que pastará entre derechos civiles… aunque sólo si no pisa un parque nacional.