La ofensiva judicial de Delcy Rodríguez contra Víctor de Aldama deja fuera uno de los aspectos centrales del llamado sobre de PDVSA que el empresario entregó a la Audiencia Nacional y vinculó con una supuesta financiación irregular del PSOE y de la Internacional Socialista. La presidenta venezolana niega que fuera ella quien le entregó personalmente el documento, pero no cuestiona en su demanda de conciliación ni la existencia del sobre, ni que Aldama lo haya puesto en manos de la Justicia, ni califica de falso o inveraz su contenido.
Así se desprende de la demanda de conciliación presentada el pasado 29 de abril y revelada por The Objective. El documento adquiere además relevancia después de que hayan transcurrido casi ocho semanas desde que el despacho del exjuez Baltasar Garzón, Ilocad, anunciara que presentaría una querella por injurias contra Aldama tras negarse este a retractarse. A fecha de este 8 de septiembre no consta públicamente que esa querella haya sido presentada.
El escrito permite delimitar exactamente qué parte de las afirmaciones de Aldama considera falsa la dirigente venezolana. Los abogados de Rodríguez señalan expresamente como «inveraz, falsa o no ajustada a la realidad» la afirmación de que fue Delcy quien hizo entrega del sobre al empresario. No extienden esa acusación al resto de elementos que rodean el documento.
Aldama ha relacionado el conocido sobre con información sobre una supuesta financiación irregular del PSOE y de la Internacional Socialista, presidida por Pedro Sánchez, mediante operaciones vinculadas a cupos de petróleo venezolano. El empresario entregó el documento a la Audiencia Nacional el pasado mes de marzo.
La propia demanda de Delcy reconoce que el sobre ha terminado incorporado a un procedimiento penal y describe lo que contendría como «documentación o información relacionada con evidencias de actividades que podrían ser constitutivas de ilícitos penales por parte de personas físicas y jurídicas».
El escrito añade que su contenido «podría tener relevancia» en uno o varios procedimientos judiciales. Es decir, la representación legal de la presidenta venezolana no niega que exista el documento sobre el que Aldama sustenta sus acusaciones ni discute en esta demanda su posible relevancia penal. Lo que combate es la atribución concreta de su entrega a Rodríguez.
Delcy centra su demanda en quién entregó el sobre
Las declaraciones que dieron origen al procedimiento fueron realizadas por Aldama los días 4 y 5 de febrero en los programas Diario de la Noche, de Telemadrid, y Horizonte, de Cuatro.
El empresario sostuvo que Delcy Rodríguez «le hizo entrega de un concreto sobre», identificado por el logotipo o sello de la petrolera estatal venezolana PDVSA.
La demanda reproduce estas manifestaciones y, a continuación, concreta aquello que considera falso: «Es inveraz, falsa o no ajustada a la realidad la afirmación consistente en la imputación de un hecho a la Sra. Delcy Eloína Rodríguez Gómez, consistente en que esta entregó al aquí requerido el sobre indicado».
La precisión vuelve a aparecer cuando los abogados explican las condiciones que exigían a Aldama para alcanzar un acuerdo. La dirigente venezolana reclamaba que el empresario se retractase públicamente de sus afirmaciones y, al definir el extremo sobre el que debía rectificar, señalaba nuevamente «la falsedad de dicho hecho consistente en la persona que le entregó el repetido sobre».
La discusión planteada por Delcy queda así centrada en la identidad de quien entregó físicamente el documento, no en su existencia ni en la información que contiene.
El sobre ya había aparecido previamente en las pesquisas de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Uno de sus informes hacía referencia a la imagen de «un sobre de color marrón» en el que figuraba como remitente el entonces presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, y como destinataria Delcy Rodríguez.
Posteriormente, Aldama puso el documento a disposición de la Audiencia Nacional. El empresario lo ha vinculado con la investigación sobre una posible financiación irregular del PSOE procedente de Venezuela.
La querella anunciada sigue sin constar
El conflicto judicial llegó a un punto decisivo el pasado 16 de julio, cuando se celebró el acto de conciliación en Madrid. Aldama se negó a retractarse y mantuvo su versión.
Tras ese acto, fuentes jurídicas comunicaron que los abogados de Ilocad, el despacho de Baltasar Garzón que representa a Delcy Rodríguez, habían decidido presentar una querella por injurias contra el empresario.
Casi dos meses después, sin embargo, esa acción penal sigue sin constar públicamente.
La ausencia resulta especialmente relevante porque una eventual querella trasladaría la disputa sobre las afirmaciones de Aldama a un procedimiento en el que el empresario podría aportar documentación y elementos destinados a sostener su versión.
Según las fuentes citadas por The Objective, existirían además matices sobre las circunstancias concretas en las que el sobre llegó a manos de Aldama que el empresario estaría dispuesto a explicar si Rodríguez lleva finalmente el conflicto a la vía penal.