El general de división Antonio Peláez Piñeiro, mando de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, ordenó a los responsables de elaborar el informe sobre la entrada en Ceuta de más de 70.000 inmigrantes los días 30 y 31 de julio que excluyeran cualquier referencia a Marruecos y sobre su papel en este episodio. La orden, a su vez, procedía del DAO del Instituto Armado, Manuel Llamas.
Así lo aseguran testigos de una reunión la pasada semana en la que el general Peláez habría dado la orden de viva voz a todo el equipo que redactaba el expediente remitido la pasada semana a la Audiencia Nacional, según informa este lunes El Español.
Al parecer, esto ocurrió el martes pasado cuando el informe elaborado por la Guardia Civil a petición de la jueza María Tardón todavía no había sido firmado. El jueves, cuando ya había trascendido su contenido y evidenciadas las sospechas sobre Rabat, el general Peláez reunió a toda su unidad y les trasladó de forma expresa que la Guardia Civil no quería filtraciones, que «no iba a seguir la misma» línea que la Policía Nacional y que el informe que finalmente se entregase a la magistrada no iba a decir nada de la responsabilidad de Marruecos.
Este equipo está formado por decenas de agentes. Muchos de ellos, tras recibir estas instrucciones, no han podido evitar comentarlo con múltiples compañeros del Cuerpo, ante lo insólito de la medida adoptada, según el citado medio.
Además, el día de la invasión, los miembros del equipo de Información habían observado, a través de las cámaras del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) de la Guardia Civil, la presencia de agentes de la inteligencia marroquí sobre el terreno, entre los inmigrantes ilegales.
Ese detalle quedó fuera del documento preparado para la juez pese a haber sido recabado de primera mano por los efectivos de la citada unidad. También se omitió información de inteligencia que recibieron antes del 30 de julio que alertaba de una «entrada masiva».