
La Policía Nacional ha detenido en Alicante a una madre argelina acusada de causar graves daños oculares a su hijo de apenas dos años tras verterle durante meses un líquido irritante en los ojos, lo que estuvo a punto de dejarle ciego. Así lo confirman fuentes policiales y recoge el diario Información, que adelanta los detalles del caso.
La investigación apunta a que no se trata de un episodio aislado. La mujer, de 27 años y de origen argelino, tiene además una hija de siete años que ya es completamente invidente y que habría llegado desde Argelia en circunstancias muy parecidas a las que ahora presenta su hermano menor. Los agentes sospechan que también pudo haber sido víctima del mismo patrón de maltrato.
El pequeño fue ingresado en varias ocasiones en el Hospital General de Alicante por lesiones en los ojos cuya causa no quedaba clara. Finalmente, el personal médico detectó que las heridas no se correspondían con un origen accidental y alertó tanto al juzgado como a la Policía, activando el protocolo de protección infantil.
Los facultativos constataron que el niño había permanecido hospitalizado de forma prolongada desde el mes de agosto hasta hace escasos días. Aunque su evolución ha sido favorable, los daños sufridos son compatibles con una exposición repetida a sustancias químicas irritantes.
Tras recibir el aviso del hospital, la Policía Nacional abrió una investigación que culminó con la detención de la madre. Las pesquisas apuntan a que la mujer podría padecer algún tipo de trastorno psicológico, una hipótesis que se encuentra en estudio mientras el caso sigue bajo secreto de sumario.
Actualmente, el menor se encuentra bajo tutela de los servicios sociales de la administración autonómica, que también han asumido la protección de su hermana mayor. La gravedad de los hechos ha conmocionado a los agentes implicados en la investigación, que los califican de «extremadamente crueles».