Un inmigrante ilegal de nacionalidad marroquí que había regresado a Ceuta durante la entrada masiva de finales de julio ha sido detenido por la Unidad de Proximidad y Atención al Ciudadano (UPAC) de la Policía Local. Sobre él pesaba una orden de búsqueda, detención y personación dictada por la autoridad judicial, además de una orden de alejamiento de su expareja por un procedimiento de violencia de género.
La intervención se produjo este lunes en las inmediaciones de la barriada de Hadú, donde los agentes realizaban labores de vigilancia y prevención. Los policías reconocieron al individuo, al que ya buscaban por la denuncia presentada por la víctima, y procedieron a identificarlo antes de trasladarlo a la Jefatura Superior de Policía.
Las comprobaciones realizadas en dependencias policiales confirmaron que el hombre permanecía en situación de rebeldía desde 2023, cuando abandonó Ceuta y se trasladó a Marruecos para eludir la acción de la Justicia. También verificaron que seguía vigente la orden de alejamiento impuesta en mayo de ese mismo año por un caso de lesiones y violencia doméstica.
Según la información policial, el detenido habría quebrantado esa medida cautelar a comienzos de agosto al acercarse de nuevo a su expareja y amenazarla. La mujer denunció los hechos, lo que permitió activar su localización y posterior arresto.
La Policía Local sostiene que el regreso del individuo a Ceuta se produjo aprovechando la entrada masiva de inmigrantes registrada a finales de julio, circunstancia que, según el cuerpo, facilitó que pudiera volver a contactar con la víctima incumpliendo la prohibición judicial.
Tras su arresto, el hombre quedó detenido y fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente. La actuación forma parte de los dispositivos diarios que la UPAC desarrolla en distintos barrios de Ceuta para reforzar la seguridad ciudadana y localizar a personas reclamadas por la Justicia.