Un magrebí de 34 años, con más de una decena de antecedentes, protagonizó el pasado 26 de noviembre un episodio de violencia y reincidencia extrema en Lérida, siendo detenido dos veces en el mismo día por delitos distintos. Los hechos comenzaron por la tarde en una tienda del Eix Comercial, donde el individuo acosó sexualmente e intimidó a una trabajadora con proposiciones obscenas y actitud agresiva.
Alertada por la víctima, la Guardia Urbana acudió de inmediato, tomó declaración y recabó la descripción del agresor junto a los datos facilitados por varios testigos. Aunque el sospechoso huyó antes de la llegada de los agentes, se activó un operativo de localización para proceder a su arresto.
Horas después, en la calle Cavallers, una patrulla de los Mossos detectó a un hombre que vestía una chaqueta coincidente con la descripción aportada por la víctima. El individuo, ya conocido por su extenso historial delictivo, se negó a identificarse y adoptó una actitud hostil. Tras enfrentarse físicamente a los agentes, fue reducido y detenido por atentado contra la autoridad.
Mientras tanto, la Guardia Urbana había continuado con la investigación del acoso sexual en la tienda. Al avanzar en las pesquisas, los agentes confirmaron finalmente que el autor de los hechos era el mismo individuo que acababa de ser arrestado por los Mossos. Con esa información, acudieron a la comisaría donde permanecía bajo custodia y procedieron a un segundo arresto, esta vez por un delito contra la libertad sexual.
El detenido quedó así a la espera de pasar a disposición judicial por ambos casos, en un episodio que vuelve a subrayar la reincidencia delictiva y el impacto de la inseguridad vinculada a la inmigración ilegal en ciudades catalanas como Lérida.