
Este pasado viernes, varios vecinos del barrio donostiarra del Antiguo-Benta Berri denunciaron robos con fuerza en cuatro garajes individuales y en una vivienda situada en un bajo. El autor, un inmigrante magrebí de 25 años, había accedido al domicilio, al parecer, a través de una ventana y posteriormente también accedió a unos garajes cercanos.
Según comprobaron los ertzainas desplazados al lugar, los citados garajes presentaban signos de forzamiento en sus puertas de acceso y también había daños por rotura de ventanillas en dos vehículos estacionados. Del interior, entre otras cosas, fue sustraída una bicicleta eléctrica, valorada en 3.000 euros.
Durante la inspección ocular realizada por la Ertzaintza, se levantaron evidencias de huellas de calzado en el lugar y de restos de sangre junto a uno de los cristales fragmentados de uno de los automóviles.
Ayer, sábado, una patrulla de la Ertzaintza, en el mismo barrio del Antiguo, observó a un varón que portaba una bicicleta eléctrica de las mismas características a la sustraída el día anterior. Los agentes procedieron a identificar al hombre y a realizar comprobaciones sobre la bicicleta y sobre unas zapatillas de marca, que vestía en ese momento y le quedaban notablemente grandes.
Las averiguaciones de los recursos policiales confirmaron que tanto la bicicleta como las zapatillas se correspondían con objetos robados en uno de los garajes y en el domicilio, respectivamente. Por estos motivos, detuvieron al hombre identificado, de 25 años y origen magrebí.
El detenido será puesto a disposición del Juzgado de Guardia en San Sebastián.