Agentes de la Policía Nacional han detenido en el distrito madrileño de Tetuán a un varón de 46 años acusado de retransmitir en directo abusos sexuales cometidos contra su propia hija menor de edad a través de aplicaciones de livestreaming, obteniendo a cambio beneficios económicos en forma de monedas virtuales y pagos directos.
La detención se produjo tras un mes de investigación, iniciada gracias a una denuncia anónima recibida a través del canal habilitado por la Policía para alertar sobre delitos relacionados con pornografía infantil. Tras su arresto, el juez decretó su ingreso en prisión provisional.
Durante el registro del domicilio del detenido, los agentes intervinieron dos teléfonos móviles que contenían abundante material pornográfico, incluyendo archivos que el acusado utilizaba como reclamo para atraer a otros usuarios y permitirles acceder a las retransmisiones ilícitas.
Según ha informado la Policía, el detenido estaba separado y tenía custodia compartida de la menor, de siete años, circunstancia que aprovechaba para cometer los abusos durante los periodos en los que la niña se encontraba bajo su cuidado.
Óscar, subinspector de la Unidad Central de Ciberdelincuencia, explicó que este tipo de delitos generan un fuerte impacto familiar: «Son situaciones especialmente duras porque es en el momento de la detención cuando la familia descubre los abusos». El agente subrayó además que la retransmisión en directo no es habitual en España en este tipo de casos, lo que añade una especial gravedad a los hechos.
La investigación reveló que el detenido utilizaba salas privadas de retransmisión en directo para contactar previamente con usuarios interesados, y posteriormente recurría a aplicaciones de mensajería externas para emitir los abusos en tiempo real. A cambio, obtenía monedas virtuales canjeables por regalos, mejoras de visibilidad en la plataforma o dinero directo, llegando a obtener menos de mil euros antes de su arresto.
Los agentes tratan ahora de determinar desde cuándo se producían los abusos y cuántas personas pudieron acceder al contenido, mientras continúan las diligencias para identificar posibles delitos conexos.
La investigación se inició a finales de noviembre tras la recepción de un correo electrónico anónimo en la dirección [email protected], un canal específico de colaboración ciudadana. Entre 2024 y 2025, este servicio recibió más de 5.000 comunicaciones, muchas de las cuales han dado lugar a operaciones policiales exitosas.