Fuentes policiales consultadas por LA GACETA han confirmado la detención de un hombre de nacionalidad senegalesa, que se encuentra en España de manera ilegal, como presunto autor de dos graves agresiones sexuales contra una camarera de 22 años en un salón de juegos ubicado en el barrio del Carmen, en Murcia.
Según las mismas fuentes de la Policía Nacional, el detenido, que actuaba como una especie de «hombre de confianza» para los propietarios del establecimiento sin un contrato formal, sometió a la víctima a tocamientos no consentidos en dos ocasiones separadas durante su turno de trabajo. El primer episodio tuvo lugar cuando el agresor, preso de celos al ver a la joven conversando con un cliente ebrio, la arrastró con violencia hacia los aseos del local. Allí, le realizó insinuaciones explícitas y la manoseó por encima de la ropa, ignorando sus súplicas para detenerse.
Pocos minutos después, el sospechoso repitió su conducta, con la excusa de tener una conversación privada con ella «fuera del alcance de las cámaras». En esta segunda agresión, intentó desabrocharle el pantalón, se expuso de forma obscena y la obligó a tocarle, mientras murmuraba frases lascivas hacia la camarera. La víctima, que había empezado a trabajar en el salón apenas tres semanas antes, el Día del Pilar, soportó estas humillaciones en silencio inicial por temor a perder su empleo, ya que el agresor la trataba como si fuera de su exclusiva propiedad y la amenazaba con el despido.
El calvario culminó con el despido de la joven por parte de la dueña del local, quien estaba al tanto de los abusos pero optó por encubrirlos. Tras ser despedida, el detenido intensificó sus amenazas, advirtiéndole que la mataría si revelaba lo sucedido. Fue entonces cuando la afectada, impulsada por la necesidad de protegerse y apoyar a su familia económicamente vulnerable, acudió a denunciar ante la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional en Murcia.
Las fuentes consultadas por LA GACETA destacan que la rápida intervención de los agentes permitió la identificación y arresto del presunto agresor en las últimas horas. Actualmente, permanece en los calabozos policiales a la espera de pasar a disposición judicial este martes, donde se le imputarán cargos por agresión sexual. La investigación sigue abierta para esclarecer posibles complicidades en el entorno del salón donde trabajaba la víctima.