La Ertzaintza ha detenido en Bilbao a un hombre de origen magrebí de 28 años, que acumulaba cinco detenciones anteriores, después de que presuntamente intentara arrojar a una menor de edad a la ría, agrediera a un ciudadano que acudió a socorrerla y atacara a uno de los agentes que intervinieron para reducirlo.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 23.25 horas de este jueves en el Paseo del Arenal, cuando una llamada alertó a la Policía autonómica vasca de que un individuo estaba agrediendo a una joven en plena vía pública. Según ha informado el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco, cuando los agentes llegaron al lugar encontraron al sospechoso amenazando a la menor con lanzarle una arqueta. Los policías tuvieron que interponerse entre ambos para evitar que continuara la agresión.
Intentó arrojar a la menor a la ría y golpeó con una madera a un ciudadano que la defendió
La víctima relató a los agentes que caminaba por el paseo cuando el individuo se abalanzó repentinamente sobre ella y trató de arrojarla a la ría de Bilbao. Un viandante que presenció la escena intervino para auxiliar a la menor, pero el agresor también se volvió contra él y lo golpeó con una madera, provocándole una lesión en uno de sus brazos.
Lejos de detener su comportamiento, el sospechoso continuó amenazando a la joven hasta la llegada de la patrulla policial. Durante la intervención, el hombre opuso una fuerte resistencia y propinó varias patadas a uno de los ertzainas que intentaban inmovilizarlo. Finalmente, los agentes consiguieron reducirlo y procedieron a su detención.
En libertad pese a sus cinco detenciones anteriores
El detenido fue trasladado a dependencias policiales como presunto autor de delitos de lesiones y atentado contra agentes de la autoridad. Sin embargo, pese a la gravedad de los hechos denunciados y a contar con otras cinco detenciones previas, el individuo fue puesto en libertad tras las correspondientes diligencias policiales y citado para comparecer ante la autoridad judicial en las próximas horas.
La decisión de dejarlo en libertad se produjo en sede policial, sin que conste todavía una resolución judicial sobre los hechos. El episodio vuelve a situar el problema de la multirreincidencia en el centro del debate sobre la seguridad ciudadana, especialmente ante agresiones cometidas contra menores y personas que intervienen para auxiliarlos.
En este caso, la actuación de un ciudadano que acudió en defensa de la víctima y la posterior intervención de la Ertzaintza permitieron detener al presunto agresor, que deberá responder ante la Justicia por lo sucedido.