La entrada masiva de inmigrantes ilegales procedentes de Marruecos continúa dejando graves consecuencias económicas y sociales en Ceuta. El Gobierno de la ciudad autónoma ha cifrado en 75 millones de euros las pérdidas económicas directas provocadas por la crisis migratoria, mientras que el turismo, una de las principales actividades económicas locales, ha sufrido un desplome del 90%. Los datos han sido revelados por el vicepresidente primero del Ejecutivo ceutí y consejero de Medio Ambiente y Vivienda, Alejandro Ramírez, durante su intervención en las V Jornadas OKGreen, organizadas por OKdiario en Madrid.
Ramírez ha denunciado las consecuencias de la invasión registrada a finales de julio y ha asegurado que las entradas fronterizas contabilizadas durante los días 30 y 31 de aquel mes superaron las 100.000, según las cifras que maneja el Gobierno autonómico. Este dato corresponde al volumen de entradas registrado, no necesariamente a 100.000 personas diferentes. El consejero estima que actualmente podrían permanecer en Ceuta entre 15.000 y 16.000 inmigrantes, aunque reconoce que las autoridades no disponen de un recuento exacto.
La crisis también dispara los residuos y golpea al puerto
Las consecuencias de la entrada masiva no se limitan a las pérdidas comerciales y turísticas. El Gobierno ceutí también ha advertido de una presión extraordinaria sobre los servicios municipales y la gestión medioambiental. Durante agosto, la ciudad generó unas 9.000 toneladas adicionales de residuos sólidos urbanos respecto a los niveles habituales, según las cifras expuestas por Ramírez.
A ello se suman los perjuicios sufridos por las instalaciones portuarias. El presidente de la Autoridad Portuaria de Ceuta ya había situado en 3,5 millones de euros el impacto económico de la crisis sobre el puerto.