
La Policía Nacional ha detenido a 60 ciudadanos extranjeros en una operación contra una presunta trama asentada en Orihuela, en Alicante, dedicada a falsificar documentos para que personas en situación ilegal pudieran trabajar en empresas de la Vega Baja y de la provincia de Murcia. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevos arrestos.
La operación comenzó a finales del año pasado, cuando la Brigada Local de Extranjería y Fronteras de Orihuela recibió información sobre la presentación de posibles documentos falsos vinculados a solicitudes de protección internacional, utilizados presuntamente para obtener altas fraudulentas en la Seguridad Social.
Las pesquisas se centraron en empresas del sector agroalimentario situadas en distintas localidades de la Vega Baja alicantina y de Murcia, donde se habría dado de alta a trabajadores con documentación falsificada. Según la Policía, la trama manipulaba documentos relacionados con el derecho de asilo, que pueden implicar el reconocimiento de derechos como la autorización de residencia y trabajo.
En la mayoría de los casos, se habría alterado la fecha de solicitud de los documentos de solicitante de asilo para que los investigados pudieran acceder de forma fraudulenta a una autorización de trabajo y ser contratados legalmente.
En otros casos, la falsificación consistía en cambiar la fotografía del documento. De este modo, algunos extranjeros eran empleados en empresas españolas con la identidad de otro compatriota que sí había obtenido autorización de residencia y trabajo, pero que había regresado a su país.
La Policía ha señalado que muchos de los documentos investigados estaban vinculados a ciudadanos de nacionalidad colombiana. Durante la primera fase de la operación fueron detenidas 12 personas extranjeras que se encontraban trabajando sin autorización tras haber presentado presuntamente documentos falsificados.
Los agentes también actuaron penalmente contra el administrador de la sociedad que los había contratado, al sospechar que conocía la falsedad de la documentación.
El avance de la investigación permitió localizar un posible punto clave de la trama: un locutorio céntrico de Orihuela frecuentado por ciudadanos de origen sudamericano.
Según la Policía, desde ese establecimiento se podrían haber falsificado documentos originales de solicitud de protección internacional aportados por los interesados. Dentro de la operación fueron detenidos el gerente del locutorio y uno de sus trabajadores tras la inspección del local.
A raíz de esta primera fase, los agentes detectaron otra empresa del sector en la que una parte relevante de los trabajadores colombianos dados de alta podría haber presentado documentación falsificada. Tras confirmar los indicios, fueron detenidos cuatro trabajadores por presuntos delitos de falsedad documental y usurpación de estado civil, así como el administrador único de la sociedad.
En este caso, la Policía sospecha que el propio administrador habría falseado los documentos de los ciudadanos que posteriormente contrataba.
Los investigadores identificaron después otra empresa que podría haber sido víctima de esta misma situación, con una parte importante de sus empleados contratados mediante documentación falsa de solicitante de asilo.