«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Acabaron con su vida para robarle un iPhone

Detenidos tres individuos de origen magrebí por el homicidio de un empresario sueco en Torrevieja (Alicante)

Policía Nacional. Europa Press

El Juzgado de Instrucción número 4 de Torrevieja (Alicante) ha imputado esta semana a tres jóvenes de origen magrebí como autores materiales del homicidio de un empresario sueco en esta localidad alicantina, según fuentes de la Policía Nacional consultadas en exclusiva por LA GACETA. Los detenidos, todos de nacionalidad española pero con origen norteafricano, enfrentan cargos por un asalto que acabó en tragedia.

El suceso tuvo lugar en la madrugada del 3 de octubre, cuando Christian J., un joven de 30 años nacido en Suecia y propietario de una popular hamburguesería en el corazón de Torrevieja, se convirtió en víctima de un robo.

Según el relato reconstruido por la Guardia Civil a partir de testimonios y pruebas forenses, el hombre paseaba con su pareja por la calle Pedro Lorca, cerca del cruce con Heraclio, cuando un vehículo con varios ocupantes de aspecto árabe se acercó con la excusa de pedir indicaciones hacia La Zenia. Al mostrar Christian su iPhone para ayudar, uno de los asaltantes lo agarró del brazo y aceleró a toda velocidad, arrastrándolo unos 30 metros por la calzada hasta que el coche impactó contra unos contenedores de basura.

La víctima, que se aferró desesperadamente al lateral del automóvil en un intento por recuperar su teléfono, fue lanzada violentamente al suelo. Sufrió un grave traumatismo craneal que lo sumió en coma durante cuatro días. A pesar de los esfuerzos médicos en el Hospital de Torrevieja y, posteriormente, en el de Elche, Christian murió la mañana del 7 de octubre. Su pareja, aún en estado de shock, alertó de inmediato a los servicios de emergencia y proporcionó pistas vitales, como la ubicación del móvil robado en la Zona Norte de Alicante apenas horas después del crimen.

La investigación, liderada por el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil en Torrevieja y con apoyo del Laboratorio de Criminalística, avanzó con rapidez. Fuentes de la benemérita destacan la colaboración con la Policía Nacional de Alicante, que permitió identificar el vehículo —un coche alquilado esa misma tarde en la capital provincial— mediante revisiones de cámaras y controles en las calles. En el interior del turismo, los agentes hallaron huellas dactilares de los implicados, así como restos biológicos compatibles con la víctima, incluyendo cabellos adheridos a los asientos.

Los tres detenidos, de entre 21 y 22 años, cayeron en redadas policiales en la Zona Norte de Alicante, un barrio conocido por concentrar a jóvenes de origen inmigrante con perfiles delictivos. Dos de ellos acumulan antecedentes por robos con fuerza, mientras que el tercero lo tiene por allanamiento de morada. Pasados a disposición judicial este jueves, la Fiscalía y el juez de guardia no dudaron en imputarlos por los delitos de homicidio, robo con violencia e intimidación, omisión del deber de socorro, delitos contra la seguridad vial y pertenencia a grupo criminal. Dos fueron enviados de inmediato a prisión preventiva. El tercero, que se presentó voluntariamente en comisaría, quedó en libertad provisional sin fianza, aunque bajo la lupa de los investigadores.

Aún flota en el aire la sombra de un cuarto implicado, un joven de 22 años cuya identidad está confirmada gracias al uso de su tarjeta SIM en el teléfono sustraído. Las pesquisas apuntan a que podría haber huido al extranjero, y la Guardia Civil analiza sus huellas en el vehículo —dos de ellas coinciden con las del coche del crimen—. Mientras tanto, intentos de fraude con la tarjeta bancaria de Christian han sido rastreados, reforzando el perfil de una banda organizada que opera con impunidad en las sombras de la noche alicantina.

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