La Policía Nacional ha asestado un nuevo golpe a las bandas latinas en Madrid con la detención de diez miembros de la organización Dominican Don’t Play (DDP), incluidos tres menores, acusados de tentativa de asesinato, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización criminal tras una violenta emboscada contra integrantes de los Trinitarios.
Los hechos se remontan a marzo de 2025, cuando los DDP organizaron una acción de represalia —conocida en su jerga como «vuelta»— en el distrito de Carabanchel, considerado territorio bajo su control. Tras detectar la presencia de miembros de la banda rival en un domicilio de la zona, los agresores prepararon una emboscada ocultándose en un portal cercano.
Cuando las víctimas salieron a la calle, fueron sorprendidas por un ataque de extrema violencia en el que se emplearon machetes y otras armas blancas. La agresión escaló cuando uno de los atacantes realizó varios disparos a corta distancia, alcanzando a un joven de 19 años en el cuello y el glúteo.
La intervención policial permitió identificar a los implicados en varias fases. En un primer momento, fueron detenidos tres menores, que ingresaron en un centro en régimen cerrado por orden de la Fiscalía de Menores. Posteriormente, tras meses de investigación, los agentes localizaron al resto de miembros del grupo, arrestando a seis hombres y una mujer vinculada a tareas de logística y encubrimiento.
En total, se practicaron cuatro registros domiciliarios, en los que se incautaron prendas utilizadas durante el ataque y material informático clave para la investigación.
De los últimos detenidos, cuatro han ingresado en prisión provisional, mientras que otros dos ya se encontraban en esta situación por hechos similares ocurridos semanas antes, lo que evidencia la reiteración delictiva en el entorno de estas organizaciones.