
La cifra de muertos se ha elevado a 40, según han confirmado fuentes del Ministerio de Interior, tras el descarrilamiento registrado sobre las 19.45 horas de este domingo de un tren Iryo 6189 en el que viajaban unas 300 personas y que cubría el trayecto Málaga-Puerta de Atocha. El vehículo invadió la vía contigua.
Además, se han producido 152 heridos que han sido trasladados para recibir atención médica. Ahora mismo hay un total de 48 personas hospitalizadas. De estos, hay doce que están en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), entre ellos, un niño. Los 48 hospitalizados están repartidos entre los hospitales Reina Sofía, de Córdoba (46), y Andújar (Jaén, dos).
Por la vía contigua circulaba un tren procedente de Puerta de Atocha y con destino Huelva, que también descarriló como consecuencia del incidente. En la zona del siniestro se han desplegado hasta el momento cuatro unidades del Dispositivo de Cuidados Críticos y Urgencias (DCCU); seis UVIs móviles del 061; dos UVIs de transporte de críticos; dos vehículos de apoyo logístico; tres ambulancias convencionales; cinco ambulancias de transporte programado y dos ambulancias de Cruz Roja.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha movilizado ha 40 efectivos y una quincena de vehículos para ayudar a los servicios desplegados en Adamuz (Córdoba) como consecuencia del accidente ferroviario.
El maquinista del tren que circulaba por detrás habría reconocido que el descarrilamiento se produjo por «una rotura de soldadura de carril en las agujas de entrada», según cuenta El Debate. «Hasta que la CIAF (la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios) no pase por ahí, no se podrá confirmar, pero todo apunta a que la aguja se partió cuando pasaba el Iryo», añade.
Estas roturas de agujas son relativamente habituales, pero «como no hay heridos ni víctimas mortales, nadie se entera», critica este trabajador de Renfe.
Las agujas –también conocidas como desvíos– permiten a un tren cambiar de una vía a otra mediante un sistema de carriles móviles y elementos de guiado.
El tren Iryo 6189 que iba de Málaga a Puerta de Atocha y descarriló este domingo sufrió el accidente en un punto de la vía que daba problemas «desde hace unas semanas», según asegura este lunes The Objective.
Varios maquinistas habían alertado previamente de que los trenes de alta velocidad pegaban un «golpetazo» cuando circulaban por la estación de Adamuz (Córdoba), por lo que plantean la posibilidad de que se rompiese la soldadura del carril que unía el cambio de vía en dicho punto.
La circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid, Córdoba, Sevilla, Málaga, Huelva, Cádiz, Algeciras y Granada estará suspendida, al menos, durante toda la jornada de hoy, 19 de enero.
A las 20.00 horas, Adif constituyó su comité de crisis, colaborando desde el primer momento con autoridades, servicios de emergencia y cuerpos de seguridad. Adif y Renfe habilitaron espacios en las estaciones de Atocha, Sevilla, Córdoba, Málaga y Huelva para atender a familiares de las víctimas. Iryo ha habilitado también espacios para la atención a familiares de víctimas en Atocha, Sevilla y Córdoba.