Limpiadoras ceutíes han denunciado en el programa En Boca de Todos que algunos inmigrantes ilegales presentes en la ciudad estarían matando y mutilando animales, incluidos gatos de colonias callejeras. Las trabajadoras aseguran haber encontrado ejemplares «partidos por la mitad» y «desmembrados» y sostienen que, en determinados casos, estas acciones no responderían a la necesidad de conseguir alimento, sino que se producirían «por diversión».
Durante su intervención, una de las limpiadoras afirmó que los episodios no se limitarían a los gatos. «Están matando gatos, están matando gaviotas», aseguró antes de mencionar también el reciente caso del delfín. La trabajadora insistió en que atribuye estos comportamientos solo a una parte de los inmigrantes, y no al conjunto de las personas llegadas a Ceuta.
La entrevistada rechazó además que el hambre explique necesariamente las supuestas agresiones. Según su testimonio, los migrantes reciben comida tanto de los recursos habilitados para atenderlos como de diferentes organizaciones presentes en la ciudad. «Hambre no tienen, ya te digo yo, porque les dan todos los días de comer», manifestó en el programa.
Las limpiadoras también aseguraron encontrar diariamente numerosas botellas de bebidas alcohólicas durante sus labores. Una de ellas sostuvo que algunas personas consumirían alcohol durante la noche y posteriormente abandonarían o romperían las botellas, generando además restos de cristales en las zonas que deben limpiar.
Preguntada expresamente por los motivos de las supuestas muertes de gatos, una de las mujeres fue tajante: «Aquí matan gatos algunas veces hasta incluso por placer». Como argumento, aseguró que han llegado a localizar animales mutilados y desmembrados, una circunstancia que, en su opinión, descartaría que todos los episodios estuvieran relacionados con la búsqueda de comida.
Las declaraciones se conocen después de que asociaciones medioambientales de Ceuta hayan denunciado recientemente otros posibles episodios de maltrato a la fauna y hayan pedido que sean investigados. En cualquier caso, las acusaciones concretas formuladas por las limpiadoras sobre la autoría y las motivaciones de las mutilaciones constituyen su testimonio y requerirían investigación oficial para quedar acreditadas.