
Fabrizio Favara, consejero delegado de Iryo, compareció el 5 de octubre de 2026 ante la comisión del Senado que investiga los accidentes de Adamuz y Gelida. Respondiendo a preguntas sobre incidencias de infraestructura, señaló que el problema más frecuente en el corredor Madrid-Sevilla es el sistema de señalización LZB: «Es un sistema seguro, pero bastante antiguo, y cada vez que la señal del tren se desconecta de la señal de tierra, el tren se para. No se puede mover y lleva bastante tiempo reconectarse y empezar nuevamente el servicio».
Tres semanas después, el 29 de octubre, una caída del mismo sistema LZB en el tramo de Urda (Toledo) dejó parado un tren de Iryo. Un AVE de Renfe lo alcanzó por detrás, provocando un accidente con 69 fallecidos y más de 200 heridos. El testimonio de Favara describía exactamente el comportamiento del sistema que precedió a la colisión.
Semanas antes, el 24 de septiembre, Amandine Thomas-Commin, directora general de Ouigo España, había comparecido en la misma comisión. Pidió en varias ocasiones retirar el LZB del sur: «Es un sistema que se puso en marcha en 1992. Es un sistema alemán, muy fiable, muy seguro, pero un poco antiguo». Insistió en sustituirlo por el ERTMS, más moderno, para mejorar la calidad del servicio y reducir incidencias de regularidad, aunque subrayó que el LZB en sí era seguro.
Tres días antes, el 21 de septiembre, Rocío Báguena, expresidenta de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, fue aún más directa: el LZB de la Madrid-Sevilla «ya está obsoleto, o sea, que ha alcanzado la obsolescencia». Lo señaló a partir de la propia autorización de la línea.
Dos operadores privados y la que había sido responsable de la seguridad ferroviaria española advirtieron en la comisión creada tras Adamuz del mismo problema: un sistema de 1992 que detiene los trenes cuando falla y cuya sustitución por ERTMS lleva años retrasada. Adif adjudicó el contrato de renovación en 2021 con un plazo de 52 meses, que debía haber concluido a principios de 2026. Las obras siguen en ejecución y la línea continúa operando con LZB.
Las intervenciones quedaron en el Diario de Sesiones del Senado (n.º 771 y 776) sin que se adoptaran medidas inmediatas, revisiones urgentes del LZB o una aceleración visible del despliegue del ERTMS. La comisión escuchó cómo se describía el escenario que se materializó en Urda y no se tradujo en acciones posteriores.