«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Marruecos y Argelia suman 54 presos

Los presos extranjeros aumentan casi un 25% en Navarra y ya representan el 35% de la población penitenciaria

Un grupo de menas. Redes sociales

El número de presos extranjeros en Navarra aumentó un 23,7% durante 2025, hasta alcanzar los 162 internos, frente a los 131 registrados el año anterior. Así lo revela la Memoria 2026 de la Fiscalía de la Comunidad Foral, que recoge también que entre los reclusos extranjeros figuran 30 marroquíes y 24 argelinos, todos ellos menores de 30 años.

Los datos oficiales muestran que la población penitenciaria extranjera ha crecido a un ritmo superior al del conjunto de internos. A 31 de diciembre de 2025, la cárcel de Pamplona, único establecimiento penitenciario de la comunidad, albergaba a 457 personas, frente a las 406 del ejercicio anterior, lo que supone un incremento del 12,6%.

De este modo, los extranjeros representan ya el 35,4% de los internos de la prisión navarra, frente al 32,3% que suponían en 2024. En términos absolutos, el aumento fue de 31 reclusos extranjeros en un solo año.

La Fiscalía identifica entre las principales procedencias de los internos extranjeros a distintos países de Hispanoamérica, como Colombia, Bolivia, Ecuador, Brasil, Cuba, Argentina, Perú y Nicaragua, además de Rumanía, Albania, Georgia y países del norte de África.

En este último grupo destacan especialmente Marruecos y Argelia, que suman 54 presos. Uno de cada tres reclusos extranjeros del centro penitenciario procede de estos dos países, cuyos internos, según precisa el Ministerio Fiscal, tienen menos de 30 años.

La memoria no desglosa los delitos cometidos por cada nacionalidad ni distingue en esas cifras entre condenados y presos preventivos. No obstante, señala que los delitos contra la propiedad y la salud pública continúan figurando entre los más habituales en el conjunto de la población penitenciaria, mientras que los relacionados con la libertad sexual siguen aumentando.

La Fiscalía advierte de problemas de convivencia y falta de funcionarios

El incremento de los reclusos coincide con las dificultades que atraviesa el centro penitenciario de Pamplona para gestionar su población interna. La Fiscalía advierte de que la convivencia en algunos módulos comienza a resentirse por la concentración de presos, especialmente en los departamentos tercero y cuarto, que llegaron a albergar 130 y 127 internos, respectivamente.

Aunque ambos cuentan con capacidad para 144 personas, el Ministerio Fiscal explica que cuando un módulo supera los cien reclusos resulta más complejo mantener el orden debido a las tensiones cotidianas relacionadas con el acceso a servicios, las actividades y la asignación de celdas. El informe señala, además, que la prisión dispone de una capacidad estructural considerablemente superior al número de internos que alberga, pero no puede aprovechar todas sus instalaciones.

La falta de funcionarios impide abrir nuevos módulos, una medida que permitiría distribuir mejor a la población penitenciaria y aliviar la presión sobre los departamentos actualmente utilizados. Según la Fiscalía, Instituciones Penitenciarias no contempla por el momento la apertura de estos espacios debido a la escasez de personal, que también afecta a la atención de los reclusos ya ingresados.

El documento también advierte de dificultades relacionadas con la presencia de internos integrados en bandas y de la necesidad de revisar determinadas normas disciplinarias que considera obsoletas. La Fiscalía sostiene que algunas conductas actuales no están suficientemente contempladas en el Reglamento Penitenciario, cuya regulación sancionadora considera necesario actualizar.

Más presos y menos reclusos clasificados en tercer grado

El informe también constata una disminución de la proporción de condenados clasificados en tercer grado penitenciario, el régimen que permite determinadas condiciones de semilibertad.

Al cierre de 2025, aproximadamente el 11% de la población penitenciaria estaba clasificada en tercer grado, frente al 12% de 2024 y el 15,05% de 2023. Por otra parte, la prisión registró durante el año 664 altas, una cifra que incluye nuevos ingresos, traslados y estancias temporales.

El incremento de la población reclusa extranjera, la concentración de internos en determinados módulos y la falta de personal penitenciario constituyen algunos de los principales datos recogidos en la Memoria de la Fiscalía de Navarra, que reclama mejorar las condiciones de funcionamiento del centro y reforzar los recursos disponibles para garantizar una adecuada gestión penitenciaria.

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