
Tres de cada cuatro menores acogidos por el Consejo Insular de Mallorca son inmigrantes no acompañados, una situación que ha llevado al presidente de la institución, Llorenç Galmés, a exigir al Gobierno central una mayor implicación en el control de fronteras. A través de una carta dirigida al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, Galmés ha solicitado la intervención de Frontex para frenar la llegada de pateras a las costas baleares, según avanza OkDiario.
El mandatario insular ha justificado esta petición en el incremento sin precedentes de la inmigración ilegal en el archipiélago, subrayando que en 2024 se alcanzó un récord histórico con la llegada de 5.846 personas en 348 embarcaciones, lo que supone un aumento del 150% respecto al año anterior. Dentro de estas cifras, el número de menores extranjeros no acompañados ha experimentado un crecimiento exponencial, con 368 niños y adolescentes, un 625% más que en 2020.
En su misiva, Galmés ha señalado que la ruta migratoria entre Argelia y Baleares se ha consolidado como una de las principales vías de entrada a España, especialmente tras el deterioro de las relaciones diplomáticas entre ambos países. El presidente del Consejo Insular ha destacado que la proximidad geográfica entre el archipiélago y la costa argelina, unida al refuerzo de los controles en otras rutas tradicionales, ha convertido a Mallorca en un destino clave para los inmigrantes que intentan alcanzar territorio español.
El escrito enviado al Gobierno responde a un acuerdo aprobado el pasado 13 de febrero en el pleno del Consejo Insular, en el que se instaba a las autoridades estatales a reforzar la vigilancia en el Mediterráneo con la colaboración de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas. Sin embargo, hasta el momento, el Ejecutivo central no ha solicitado la intervención de Frontex, lo que ha generado críticas desde la administración insular.