
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha recurrido al simbolismo histórico de Covadonga y la Reconquista para pronunciarse sobre las movilizaciones celebradas en apoyo a Ceuta y Melilla. El religioso ha defendido la necesidad de «recuperar lo que vale la pena» frente a lo que define como la «pretensión marroquí» y ha cargado contra la gestión política de la actual crisis.
Sanz Montes publicó su reflexión en X coincidiendo con la novena a la Santina y después de las concentraciones convocadas este miércoles en diferentes ciudades españolas. «España escenificó su apoyo solidario a Ceuta y Melilla. También en Covadonga en plena novena a la Santina», escribió antes de definir el enclave asturiano como un «lugar de reconquista» que recuerda, a su juicio, aquello que España debe recuperar porque «nos sostiene e identifica».
El prelado completó su mensaje aludiendo expresamente a Marruecos y denunciando lo que calificó como «la inanición de una gobernanza fallida». Sus palabras llegan en plena crisis de Ceuta después de la entrada masiva de decenas de miles de personas desde territorio marroquí durante los días 30 y 31 de julio y en medio de las dudas sobre las circunstancias que rodearon aquellos acontecimientos.
Las movilizaciones de apoyo a las ciudades autónomas también tuvieron seguimiento en Asturias. Oviedo y Gijón acogieron concentraciones con numerosos asistentes y, en la capital del Principado, los participantes corearon consignas como «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende». La protesta se enmarca en las concentraciones celebradas simultáneamente en distintos lugares de España.
La intervención de Sanz Montes vuelve a situar al arzobispo en el debate público. Desde que asumió la Archidiócesis de Oviedo en 2010, ha protagonizado diferentes controversias por sus opiniones sobre cuestiones políticas y sociales. En 2021 generó críticas por unas declaraciones sobre el aborto y la eutanasia durante el Día de Asturias y, dos años después, dedicó parte de su homilía en Covadonga a asuntos como la Agenda 2030, el feminismo o el caso Rubiales.
Sus posicionamientos políticos y culturales han continuado durante los últimos años. En 2025 celebró el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y valoró positivamente su oposición a la denominada cultura «woke». También recibió críticas tras utilizar el término «moritos» al referirse a la polémica por las celebraciones musulmanas en Jumilla y posteriormente por calificar de «rifirrafe» el conflicto entre Israel y Hamás en Gaza.
Ya en enero de este año, Sanz Montes se distanció de la postura expresada por la Conferencia Episcopal ante el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes. El arzobispo resumió entonces su posición con la expresión «Todos no caben». Su nueva referencia a la Reconquista y a la «pretensión marroquí» vuelve ahora a colocar sus declaraciones en el centro de la discusión política.