El Ayuntamiento de Barcelona destina 1,5 millones de euros en contratos públicos con entidades que promueven y facilitan la inmigración ilegal. El portavoz del grupo municipal de VOX, Gonzalo de Oro, ha denunciado que «mientras los barrios sufren inseguridad, suciedad y falta de servicios básicos, el Gobierno municipal siga regalando el dinero de los barceloneses a asociaciones ideologizadas que viven de las subvenciones».
De Oro ha recordado que VOX ha solicitado en diversas ocasiones una revocación del gasto social vinculado a la inmigración ilegal, para comprobar qué entidades reciben dinero público y con qué resultados: «Se financian organizaciones que, lejos de ayudar a la integración, fomentan la llegada masiva de inmigrantes ilegales y agravan los problemas de convivencia en muchos barrios».
El edil ha señalado que estas partidas podrían destinarse a reforzar la seguridad, la limpieza o la ayuda a las familias españolas en situación de vulnerabilidad, en lugar de sostener una red clientelar de entidades «que funcionan como brazo político del separatismo y de la izquierda». «Cada euro despilfarrado en fomentar la inmigración ilegal es un euro menos para los barceloneses honrados que pagan impuestos y cumplen la ley», ha concluido.
Así, el Gobierno de Jaume Collboni (PSC) ha entregado a Accem 232.996,88 euros; a la Associació Prohabitatge 293.045,76 euros; a Camins. Fundació Social Escola 264.056,80 euros; a la Comissió Catalana d’Ajuda al Refugiat 193.687,03 euros; a la Fundació Iniciatives Solidàries 141.030,07 euros; a la Fundació Privada Ficat 115.093,49 euros; y a la Fundació de Solidaritat Amarà 211.531,43 euros. En total, casi 1,5 millones. «Es un despilfarro inaceptable», concluye VOX.