El alcalde de Murcia, José Ballesta, del PP, ha autorizado la instalación de símbolos de otras religiones en la Plaza de Europa de la ciudad junto a una Cruz, en plena celebración de la Semana Santa.
En concreto, se trata de una media luna islámica y de una estrella de David judía, realizadas con distintos tipos de flores, al igual que la Cruz. Este montaje temporal se enmarca dentro de los actos conmemorativos de los 1.200 años de la fundación de la ciudad (825-2025), lo que el Ayuntamiento ha dado en llamar “Murcia 1.200”.
De hecho, recientemente ha tenido lugar en el consistorio murciano la presentación del cartel de Moros y Cristianos 2025 titulado “Murcia, entre la media luna y la cruz”, precisamente como “homenaje” a la mezcla histórica que supuso la existencia de esas religiones.
Solamente el concejal de VOX en el Ayuntamiento de Murcia, José Mariano Orenes, ha criticado esta decisión en su cuenta oficial de X, donde ha escrito: “En plena Semana Santa, el PP en Murcia decide diluir nuestras tradiciones y símbolos para no molestar a nadie. Esto es la Plaza de Europa. Complejos, cobardía y renuncia. Murcia no tiene que pedir perdón por ser lo que es».
Durante la pasada Navidad, el Ayuntamiento de Torremolinos (Málaga), gobernado también por el PP, instaló luminosos de “Feliz Ramadán”, como viene haciendo en los últimos años, pero ignoró el inicio de la Cuaresma que siguen cientos de miles de católicos en esa provincia, y en toda Andalucía.