La Guardia Civil investiga a la aerolínea Plus Ultra por presuntos delitos de falsificación documental, vulneración de la normativa de seguridad aérea y encubrimiento relacionados con varios vuelos operados entre 2022 y 2025, según fuentes próximas a la investigación. Las diligencias se centran, entre otros trayectos, en un vuelo Caracas-Madrid de enero de 2023, un Madrid-Malabo de noviembre de 2023 y un Madrid-Bogotá de agosto de 2024, en los que se habrían producido aterrizajes con exceso de peso respecto de los límites certificados por el fabricante Airbus, según publica The Objective.
La investigación considera especialmente relevante el vuelo PUE889 entre Madrid y Malabo operado en noviembre de 2023. De acuerdo con la documentación analizada y los testimonios recabados, el aparato habría despegado desde el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas con un exceso de peso considerable. El avión, un Airbus A330-200, habría incorporado alrededor de 10 toneladas adicionales.
Según las fuentes consultadas, la descarga del excedente no se llevó a cabo debido a que la tripulación se encontraba próxima a superar los límites legales de actividad, circunstancia que habría obligado a cancelar el vuelo. La investigación sostiene que, ante esa situación, se optó por mantener la operación mediante la alteración de varios documentos técnicos y operativos.
Entre las modificaciones analizadas figuran cambios en las previsiones de consumo de combustible, alteraciones en los registros horarios de la tripulación y variaciones en los documentos de peso y balance de la aeronave. Los investigadores consideran que estas actuaciones no responderían a errores involuntarios, sino a decisiones adoptadas conscientemente para posibilitar la salida del vuelo.
La Guardia Civil también examina mensajes internos intercambiados entre empleados de la compañía en los que, presuntamente, se reconoce la existencia de documentación manipulada. Asimismo, los informes técnicos reflejarían que la aeronave aterrizó en Malabo con un peso superior al máximo certificado para esa maniobra, extremo que quedó recogido en el libro técnico del aparato.
En relación con el vuelo Madrid-Bogotá de agosto de 2024, la investigación apunta a que la operación se realizó pese a advertencias internas sobre el posible incumplimiento de los límites de actividad de la tripulación. Según las mismas fuentes, responsables operativos de la compañía habrían intervenido directamente para mantener el vuelo programado.
Respecto al vuelo Caracas-Madrid de enero de 2023, los investigadores analizan un aterrizaje de emergencia efectuado en Tenerife tras una incidencia médica a bordo. El aparato habría tomado tierra con un peso igualmente superior al permitido debido al combustible remanente transportado.
La investigación también estudia si determinados aterrizajes con sobrepeso fueron omitidos en los registros técnicos oficiales, circunstancia que, de confirmarse, podría haber impedido la aplicación de revisiones extraordinarias de mantenimiento exigidas por la normativa aeronáutica vigente.