«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
como punto de apoyo logístico y financiero

El cártel de ‘El Mencho’ afianza a España como eje de su expansión del narcotráfico en Europa

Miembros de las fuerzas especiales de la Guardia Nacional mejicana.

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado la mayor organización criminal de México, ha situado a España entre sus prioridades operativas en los últimos años, especialmente como plataforma para introducir drogas sintéticas en Europa. Así lo indican fuentes diplomáticas a Abc, que subrayan el carácter estratégico de nuestro país dentro de un mercado ilícito que mueve en torno a 30.000 millones de dólares anuales y en el que múltiples redes compiten por ampliar su cuota.

La organización, liderada por Nemesio Oceguera Cervantes, conocido como «El Mencho», abatido este domingo en un operativo militar, ha reorientado parte de su estrategia hacia la Península. Durante años, el narcotráfico mexicano operó preferentemente de la mano de las mafias italianas, pero en el último lustro se aprecia un desplazamiento que refuerza el papel de España como punto de apoyo logístico y financiero.

Ese cambio de eje ha obligado a intensificar la cooperación internacional. Autoridades mexicanas han reforzado en los últimos meses el intercambio de información con los servicios de inteligencia españoles con el fin de detectar movimientos financieros sospechosos, en particular vinculados a la creación de sociedades mercantiles y la adquisición de inmuebles.

Uno de los focos de atención es Cancún, enclave turístico del Caribe mexicano con amplia conectividad aérea con España y bajo la órbita del CJNG. Su posición facilita conexiones que, según las investigaciones, pueden servir de puente entre América y Europa.

Desde el ámbito europeo también se ha advertido de esta evolución. En noviembre pasado, Laurent Laniel, director de la oficina de Crimen, Precursores y Consumo de Drogas de la Agencia de Drogas de la Unión Europea, explicó a la BBC que las autoridades detectan un aumento del denominado «método mexicano». Es decir, organizaciones criminales europeas buscan aprovechar la experiencia logística acumulada por cárteles como el de Jalisco para optimizar sus propias estructuras de tráfico.

La presencia del CJNG en España quedó al descubierto el pasado noviembre, cuando la Policía Nacional, en coordinación con la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y el Gobierno de Países Bajos, desmanteló lo que los investigadores describieron como la «oficina» del cártel en nuestro país. La operación, denominada «Oyamel«, se saldó con 20 detenidos en distintos puntos del territorio nacional.

El dispositivo permitió incautar 1.870 kilos de cocaína, 375 kilos de anfetamina, 275.000 euros en efectivo y criptomonedas valoradas en 15.000 dólares. Según la Unidad Central de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO), la red coordinaba envíos de cocaína y metanfetamina desde una finca situada en la provincia de Ávila, con ramificaciones en Bilbao y Valencia.

Desde otras propiedades en Talavera de la Reina, en Toledo, se recibía y remitía maquinaria industrial que ocultaba la droga con destino a Italia, donde la organización mantenía vínculos con la camorra napolitana. Entre los arrestados figura un empresario español que proporcionaba apoyo logístico a la estructura del cártel a través de varias sociedades, utilizadas presuntamente para canalizar y blanquear los beneficios del narcotráfico.

La dimensión europea del fenómeno ya había sido advertida por Europol en 2022. Un informe de la agencia alertó del incremento de operaciones del CJNG en Estados miembros como España, Italia, Países Bajos, Croacia, Eslovenia y Bélgica. El documento, titulado La participación de actores mexicanos criminales en el mercado de drogas de la UE, detallaba la colaboración entre redes mexicanas y organizaciones asentadas en la Unión Europea para traficar cocaína y metanfetaminas desde Iberoamérica.

El informe añadía que los laboratorios vinculados a los cárteles mexicanos instalados en territorio europeo son capaces de reciclar y reducir residuos químicos durante el proceso de producción, lo que se traduce en mayores márgenes de beneficio y en un producto final de elevada potencia. Un escenario que confirma que la ofensiva del narco mexicano ya no es una amenaza lejana, sino una realidad con ramificaciones directas en España.

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