«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Según las investigaciones del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona)

Marruecos envía miles de toneladas de basura textil a España camuflada de ropa usada que se acumulan sin control en Cádiz, Murcia y Castellón

Textiles. Redes sociales

Marruecos ha enviado miles de toneladas de basura textil a España camuflada como ropa usada, según informes de la Guardia Civil que han destapado un tráfico ilícito de residuos que se acumula sin control en varias provincias españolas.

Las investigaciones del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) han identificado cargamentos irregulares procedentes principalmente del norte de África, con Marruecos como origen principal. Estos residuos entran por puertos como el de Algeciras y se presentan como ropa de segunda mano reutilizable, aunque en realidad se trata de basura textil que no cumple los requisitos legales de gestión.

En la provincia de Murcia, concretamente en Molina de Segura, se localizaron más de 800 toneladas de residuos textiles importados de forma irregular desde Tánger. En Cádiz, en las localidades de San Roque y La Línea de la Concepción, las autoridades han intervenido más de 2.000 toneladas acumuladas en naves industriales y al aire libre, procedentes también de Marruecos a través del Estrecho.

En Castellón, el caso más voluminoso se ha detectado en Almassora, donde se almacenaron alrededor de 7.000 toneladas de residuos textiles de manera ilegal en naves industriales. Estos vertederos improvisados generan problemas ambientales y de salud pública por la falta de control y tratamiento adecuado.

La Guardia Civil ha elevado este tipo de tráfico ilícito a amenaza internacional relevante. Los planificadores reconocen que el camuflaje como ropa usada complica la detección y que España se ha convertido en un punto de entrada y tránsito para estos residuos debido a su posición geográfica y a los grandes puertos.

Aunque la administración prefiere vías diplomáticas y de cooperación para frenar este flujo, las operaciones policiales continúan. Fuentes del Seprona consultadas por la agencia EFE advierten que las condiciones actuales favorecen el crecimiento de este fenómeno criminal ambiental si no se refuerzan los controles en origen y en destino.

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