El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha detectado un aumento de combatientes yihadistas dirigidos principalmente hacia el norte de Somalia, enviados en su mayoría por Daesh (Estado Islámico). Así lo ha revelado un alto responsable del Departamento contra el Terrorismo del CNI durante el curso de verano «La amenaza yihadista para España», organizado por la Universidad Rey Juan Carlos en Aranjuez, Madrid.
Según este funcionario, que prefirió mantener el anonimato, estos flujos comenzaron a gestarse hace un par de años y se concentran especialmente en África, con Somalia como destino principal. Aunque el volumen de movilizados no alcanza las cifras masivas de la época del califato en Siria e Irak, se estima que son miles, y una parte significativa procede del propio continente africano.
En la misma línea, el general Miguel Ángel Ballesteros, exdirector del Departamento de Seguridad Nacional, ha afirmado que «el problema yihadista está en África», señalando al Sahel como epicentro del terrorismo. En este contexto, el general ha advertido sobre las consecuencias para España: «El Sahel es nuestra frontera de seguridad. Lo que pasa allí se traslada aquí». Además, ha expresado su preocupación por el posible uso que los terroristas podrían hacer de las rutas del crimen organizado y del tráfico de inmigrantes.