
El Ministerio de Defensa cuenta con informes que detallan la preocupación existente en el mundo castrense por la decisión de una fábrica china de coches, SAIC Motor, de poner su primer planta en España en el puerto de Ferrol para poner su primera planta en España. Este hecho podría hacer que tanto la OTAN como la UE dejasen de ver la ciudad gallega como un punto estratégico seguro.
Al parecer, existía la posibilidad de que el proyecto se ubicara en Vigo o en Gijón, pero finalmente los chinos cerraron un acuerdo para hacerlo a las puertas de la ría gallega, a escasa distancia del arsenal militar de El Ferrol, puerto clave de la Armada, según El Mundo.
Navantia tiene en ese puerto un astillero con una plantilla de 1.885 trabajadores y un impacto total de 9.000 puestos de trabajo en la zona sumando la industria auxiliar y la cadena de valor. Es ahí donde China quiere montar vehículos y que sus barcos transiten para llevarlos a otros puntos de Europa.
Los informes de Defensa consideran que la presencia china a la entrada de la ría supondría exponer ante un rival sistémico -como la Unión Europea define al gigante asiático- a un conocimiento casi diario de movimientos de las fragatas españolas y las tecnologías, lo que objetivamente es una amenaza a nuestra seguridad.
Según las fuentes, la empresa china estaría interesada en dos tipos de buques: las F-100, las unidades lanzamisiles de la Armada que actúan como escoltas de otro tipo de embarcaciones -portaeronaves, principalmente- y de las que España tiene cinco operativas: la Álvaro de Bazán, Almirante Juan de Borbón, Blas de Lezo, Méndez Núñez y Cristóbal Colón.
Por otro lado, están las fragatas de la clase F-110, cuya orden de ejecución se firmó en 2019 y su construcción comenzó tres años después, que contempla la fabricación de cinco unidades por un valor total de 4.325 millones de euros. Se trata de unos buques de escolta polivalentes, con capacidad antiaérea, antisuperficie y antisubmarina, y pudiendo operar de forma combinada con otras unidades.