«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Las agresiones comenzaron cuando la víctima apenas tenía 12 años

El exlíder de la coalición de Podemos y el BNG en Galicia violó «sádicamente» a una niña e hizo que se intentase suicidar en numerosas ocasiones

Martiño Ramos. Redes sociales

El antiguo dirigente de En Marea y profesor de música Martiño Ramos Soto se encuentra en busca y captura después de recibir una condena firme por agredir sexualmente a una alumna durante años. La víctima, actualmente de 20 años, arrastra graves secuelas psicológicas y ha requerido atención médica reiterada, según consta en la investigación judicial.

Las pesquisas revelan que Ramos Soto se aprovechó de su posición de docente en un centro educativo de Orense para someter a la menor, cuya delicada situación familiar la hacía especialmente vulnerable. Las agresiones comenzaron cuando la víctima apenas tenía 12 años y se prolongaron durante varios cursos escolares, pasando inadvertidas para el entorno académico.

El tribunal que dictó sentencia consideró probado que el acusado actuó con plena conciencia del daño que causaba y que utilizó su autoridad sobre la niña para manipularla y controlarla. La situación emocional de la menor empeoró con el tiempo, hasta el punto de requerir supervisión constante por riesgo de autolesión.

Tras la última agresión documentada, ocurrida en 2021, la joven decidió denunciar los hechos, lo que permitió destapar un caso que conmocionó a la comunidad educativa y política gallega. Desde entonces, Ramos Soto —que no se presentó para cumplir la condena— permanece prófugo.

En los círculos progresistas de Orense, la noticia ha causado enorme sorpresa. Ramos Soto, que en el pasado fue miembro de Izquierda Unida y participó en el proyecto político de En Marea junto a Podemos y el BNG, era considerado una figura cercana a los movimientos feministas y a la defensa de la escuela pública.

Fuentes próximas al caso señalan que el exprofesor tenía una hija adolescente y que llevaba años separado de su pareja. Su entorno más próximo asegura desconocer su paradero actual, mientras la Justicia mantiene activa la orden de detención.

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