
España arrastra un déficit de 100.000 plazas en residencias de mayores, una cifra que podría elevarse hasta las 250.000 en los próximos años si continúa aumentando la presión demográfica. La falta de capacidad asistencial amenaza con agravar las dificultades de miles de familias para encontrar un centro donde sus mayores puedan recibir los cuidados que necesitan, en un país que envejece a un ritmo superior al de la media europea.
El problema ha sido cuantificado por la consultora inmobiliaria CBRE en su informe European Healthcare Real Estate 2026, publicado en octubre. El documento, recogido por el portal 65ymás, alerta de que la infraestructura residencial española resulta insuficiente para atender las necesidades de cuidados de larga duración de una población cuya esperanza de vida supera en 3,5 años la media de la Unión Europea.
En este contexto, la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez queda expuesta al debate sobre la capacidad de las administraciones para anticiparse al envejecimiento y garantizar que las personas mayores puedan acceder a una atención adecuada cuando ya no pueden vivir solas.
La escasez de plazas residenciales constituye un problema estructural que repercute directamente en los ancianos y sus familias. Cuando no existe suficiente oferta, encontrar un centro adecuado puede convertirse en una carrera contrarreloj para quienes necesitan atención permanente.
El estudio también señala que el mercado español de residencias está muy fragmentado y que la compra de centros ya existentes se acerca a su límite como vía de expansión. Ante la elevada demanda y la falta de plazas, los operadores están desplazando su interés hacia la construcción de residencias completamente nuevas.
La apuesta por estas instalaciones permitiría incorporar edificios adaptados a las necesidades actuales, con criterios de sostenibilidad y cumplimiento de la normativa vigente. Sin embargo, las empresas deben afrontar también un marco regulatorio fragmentado, con diferencias legislativas entre comunidades autónomas, que añade complejidad al desarrollo de nuevos proyectos.
El informe de CBRE identifica también problemas de capacidad en el ámbito hospitalario. Según el documento, España necesitaría alrededor de 40.000 camas adicionales para alcanzar la tasa europea de referencia. También apunta a una infrafinanciación pública, con un gasto sanitario por habitante un 10% inferior a la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).