Almaraz, epicentro de la batalla por el futuro nuclear de España
El futuro nuclear de España se decidirá en Almaraz: la central extremeña afronta semanas clave para evitar su cierre
El futuro nuclear de España se decidirá en Almaraz: la central extremeña afronta semanas clave para evitar su cierre
Central Nuclear de Almaraz. Europa Press
Por Patricia Rodríguez
20 de octubre de 2025

El destino de la energía nuclear en España se definirá en la central de Central Nuclear de Almaraz. Un enclave estratégico para el suministro eléctrico nacional. El horizonte de la central nos llevará a 2027, con las empresas propietarias como Iberdrola, Endesa y Naturgy y el Gobierno central en el centro de las negociaciones porque el cierre de su primer reactor marcaría el inicio del apagón nuclear en España. A 200 kilómetros de Madrid, esta planta, rodeada de dehesas y con la sierra de Gredos como telón de fondo, se ha convertido en el epicentro del debate energético nacional.

Las compañías propietarias de Almaraz intensifican las conversaciones contrarreloj para solicitar una ampliación de su vida útil, mientras el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico mantiene su posición, no habrá cambios en el calendario de cierre ni concesiones fiscales adicionales. Si no hay modificaciones, el primer reactor dejará de operar en noviembre de 2027 y el segundo en 2028. Le seguirán los cierres de Central Nuclear de Ascó I y Central Nuclear de Cofrentes en 2030, Central Nuclear de Ascó II en 2032 y, finalmente, Central Nuclear de Vandellós II y Central Nuclear de Trillo en 2035.

Detrás de este pulso se cruzan intereses fiscales, presiones políticas desde Cataluña particularmente de Junts y Esquerra Republicana de Cataluña y el debate energético entre Gobierno y oposición.

Las cifras muestran el peso de Almaraz en la red eléctrica española. Esta central genera cerca del 7 % de la demanda anual de electricidad, suficiente para abastecer a unos 4 millones de hogares. Tres fechas son decisivas para su futuro: la reunión del consejo de administración de la planta el 21 de octubre, el límite del 1 de noviembre para comunicar la parada definitiva y marzo de 2026, cuando la decisión de desmantelamiento será prácticamente irreversible.

Una instrucción técnica de Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), publicada en el Boletín Oficial del Estado en 2020, establece que la fecha límite de explotación debe comunicarse al CSN dos años antes del cierre previsto. Este punto legal actúa como cerrojo para una posible prórroga, salvo que el Ejecutivo lo modifique.

Aunque noviembre de 2027 aparece como la fecha clave, el sector apunta a marzo de 2026. Ese mes está prevista la última recarga de combustible nuclear, un proceso técnico que marcaría un punto de no retorno. Si la decisión de prorrogar la vida útil no se toma antes, el apagón de Almaraz será inevitable. Esto produce una lenta agonía de los trabajadores de Almaraz ante su cierre: «Nos obligarán a emigrar al extranjero como en los años 50«

La resolución sobre el futuro de Almaraz no afectará solo a la comarca de Campo Arañuelo. Su desenlace tendrá impacto en la política energética nacional, en la estabilidad de la red eléctrica y en la posición de España frente al resurgimiento global de la energía nuclear. En medio de tensiones políticas, fiscales y técnicas, el país se prepara para una decisión que marcará su mapa energético durante la próxima década.

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