El Gobierno de la Generalitat ha atribuido a «algún tipo de brote» el asesinato de una joven este fin de semana en Esplugues de Llobregat, cometido a plena luz del día por un marroquí que, según testigos, gritaba «Alá es grande» durante el ataque. El crimen se enmarca en un repunte de la violencia en el área metropolitana de Barcelona, con cuatro apuñalamientos en menos de 24 horas y dos víctimas mortales.
La consejera de Interior, Núria Parlon, ha descartado por el momento que se trate de un atentado terrorista o de un caso de violencia machista. En declaraciones a RAC1, ha señalado que, según las primeras diligencias, el presunto autor se encontraba en «una situación de desequilibrio emocional«, con indicios de haber sufrido «algún tipo de brote» que le llevó a actuar de forma «totalmente irracional».
El ataque tuvo lugar sobre las 11.00 horas en el barrio de Finestrelles. El agresor utilizó un cuchillo de grandes dimensiones para apuñalar mortalmente a la víctima en plena vía pública. Un hombre de unos 50 años resultó herido leve al intentar protegerla. Los Mossos d’Esquadra detuvieron al sospechoso poco después en la avenida Diagonal de Barcelona.
Los gritos proferidos durante el ataque han llevado a los investigadores a analizar el contexto del crimen, aunque Interior insiste en que, por ahora, no existen indicios que permitan calificarlo como terrorismo. Parlon ha pedido prudencia, ya que el caso se encuentra bajo secreto de sumario.
La explicación ofrecida por el Ejecutivo autonómico no ha evitado la reacción política. El secretario general del PP de Cataluña, Santi Rodríguez, ha exigido la comparecencia del presidente de la Generalidad, Salvador Illa, por los «actos violentos» registrados este fin de semana y ha criticado la falta de explicaciones del Govern.
En la misma línea, el líder del PP catalán, Alejandro Fernández, ha advertido de que Cataluña sigue una evolución similar a la de otros países europeos en materia de seguridad. Por su parte, el líder de VOX en la región, Ignacio Garriga, ha denunciado un aumento de la violencia «cada vez más cotidiana» y ha reclamado medidas urgentes.
El Ayuntamiento de Esplugues ha decretado dos días de luto oficial y ha convocado concentraciones en memoria de la víctima. Mientras, el debate sobre la seguridad y la respuesta institucional vuelve al centro del escenario político en Cataluña.