«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
ha destinado más de 3,1 millones de euros desde 2021

El Gobierno de Illa gasta más de 1,5 millones en el ‘Orgullo’, más que lo destinado por la Generalidad en los últimos cuatro años

El presidente de la Generalidad, Salvador Illa - Europa Press

El Gobierno de Salvador Illa ha destinado este año 1.587.252 euros de dinero público a la campaña Con todo el orgullo, con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI+, celebrado el 28 de junio. Una cifra que supera todo lo gastado por la Generalitat en los cuatro años anteriores juntos, según una respuesta parlamentaria del propio Ejecutivo catalán a una pregunta formulada por VOX.

En total, el Gobierno ha derrochado más de 3,1 millones de euros desde 2021 en la promoción de esta iniciativa, impulsada primero por Pere Aragonès y continuada por Illa, mientras los catalanes sufren los impuestos más altos de España y un deterioro constante de los servicios públicos.

Los datos oficiales, consultados por Abc, revelan que los gastos de “publicidad institucional” del Departamento de Presidencia y de la Consejería de Igualdad y Feminismos —que ahora dirige Eva Menor— son los que más recursos consumen. Solo este año se han disparado por encima del millón de euros.

En ejercicios anteriores, el coste ascendió a 360.665 euros en 2024, 581.748 en 2023, 479.261 en 2022 y 138.339 en 2021, sumando las partidas de ambos departamentos. A todo ello se añaden gastos menores como 1.439 euros en un refrigerio en el Palacio de la Generalitat y 631 euros en un cátering en El Vendrell, además de casi 18.000 euros para iluminar la fachada del edificio con los colores del arcoíris el pasado 28 de junio.

Desde VOX, la diputada en el Parlamento catalán Júlia Calvet ha calificado estas cifras de “auténtica vergüenza” y de ejemplo del “despilfarro público” del dinero de todos los catalanes. “Nos dicen que no hay dinero y que hay que subir impuestos, pero luego lo dilapidan en campañas ideológicas que no mejoran la vida de nadie”, ha denunciado.

Calvet lamenta que el Ejecutivo socialista “mire a los catalanes a la cara y les diga que tienen que pagar más impuestos para financiar este tipo de partidas, mientras la sanidad y la educación se hunden”.

La polémica estalla, además, cuando el propio PSC prometía en 2021 que, si llegaba al Gobierno regional, eliminaría el gasto superfluo y reduciría el dispendio heredado del golpe separatista. Cuatro años después, con Illa al frente, los números demuestran lo contrario: el Ejecutivo socialista ha multiplicado el gasto ideológico, incluso en plena crisis económica y con una presión fiscal récord.

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