El Gobierno de Pedro Sánchez, incapaz de controlar la frontera como se ha comprobado estos días con la invasión de Ceuta, transfirió a Marruecos más de 134 millones de euros entre 2019 y 2023 en ayudas directas y equipamiento destinado al control de la inmigración ilegal.
A esta cifra se suma el compromiso de la Unión Europea de otros 500 millones de euros hasta 2027. En el intervalo 2020-2025, FRONTEX ha registrado 67.741 detecciones de marroquíes en flujos ilegales hacia España, según informes de la entidad consultados por LA GACETA. Marruecos se sitúa como la primera nacionalidad del periodo, con el 19,1% del total de las 355.014 detecciones contabilizadas.
El desglose de las transferencias españolas es el siguiente. En 2019 se destinaron 32 millones de euros para que las autoridades marroquíes combatieran las mafias migratorias, 26 millones para la compra de 384 vehículos todoterreno y 10,6 millones para cámaras de visión nocturna. En 2021 se añadieron 30 millones para patrullas y otros 30 millones en 2022. En 2023 se destinaron 5,4 millones adicionales para vehículos todoterreno. El material entregado incluye, además de los 384 todoterrenos iniciales, 130 vehículos de rejilla, 98 cámaras térmicas y motos quads.
Estos recursos se han justificado oficialmente «como instrumentos para reforzar el control fronterizo y reducir las llegadas ilegales por vías marítimas y terrestres». Sin embargo, los datos de FRONTEX muestran que las detecciones de nacionales marroquíes se han mantenido en volúmenes elevados a lo largo de los últimos cinco años analizados. En 2023, año en el que España registró 56.852 llegadas ilegales según el Ministerio del Interior (un 82% más que en 2022), se contabilizaron 14.405 detecciones de inmigrantes marroquíes.
El informe de Frontex sitúa a Marruecos por delante de cualquier otra nacionalidad en el acumulado 2020-2025. Aunque en 2025 se documentó una reducción de aproximadamente el 67% en las salidas desde territorio marroquí, el saldo total de 67.741 detecciones confirma que el volumen acumulado no se ha revertido.
El material logístico entregado —vehículos todoterreno, sistemas de visión nocturna y cámaras térmicas— ha sido financiado con fondos públicos españoles y europeos. Mientras tanto, las unidades españolas que gestionan las llegadas operan con medios limitados. El contraste entre la inversión realizada y los resultados registrados se refleja en la persistencia de las detecciones de nacionales marroquíes como el grupo más numeroso de la serie histórica.
Los datos oficiales establecen una secuencia clara: más de 134 millones de euros desembolsados, cientos de vehículos y sistemas de vigilancia transferidos… y ahora una invasión y una agresión a la soberanía española en la ciudad autónoma de Ceuta.