
El Gobierno de Rusia ha desmentido cualquier implicación en la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales del pasado mes de julio y ha exigido al Ejecutivo de Pedro Sánchez que presente pruebas que respalden sus acusaciones. Moscú ha endurecido así su respuesta después de que el presidente español señalara a Rusia e Israel por la difusión de bulos en redes sociales relacionados con lo sucedido en la ciudad autónoma.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zajarova, ha asegurado este martes que no existe ningún elemento que permita atribuir a su país responsabilidad alguna en la crisis. «No hay pruebas que apoyen la supuesta implicación de Rusia en la crisis migratoria en España», ha afirmado durante una rueda de prensa, según han recogido agencias rusas como TASS.
Zajarova ha reclamado al Gobierno español que abandone las acusaciones genéricas y aporte información verificable. La representante de la diplomacia rusa ha sostenido que cualquier imputación de esta naturaleza debe estar acompañada de hechos, documentación o datos concretos antes de que pueda ser tomada en consideración.
Moscú también ha reprochado a Sánchez que trasladara públicamente sus sospechas antes de dirigirse directamente a las autoridades rusas. «Podría haberse dirigido directamente a Moscú para abordar este asunto en vez de ir directamente a la prensa», ha señalado Zajarova, que ha cuestionado que España haya proporcionado nombres, materiales o evidencias que permitan sostener su versión.
La portavoz rusa ha incidido en que, sin esos elementos, resulta imposible mantener un debate sobre una supuesta intervención de Rusia. A su juicio, siguiendo el razonamiento empleado por el Ejecutivo español, se podría responsabilizar de lo ocurrido prácticamente a cualquier otro país sin necesidad de demostrar su participación.
La respuesta de Exteriores se suma a la pronunciada un día antes por el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, que ya había rechazado cualquier vinculación de Moscú con los acontecimientos de Ceuta y aseguró que Rusia «no había tenido nada que ver». Las declaraciones de Zajarova elevan ahora el tono al emplazar directamente al Gobierno de Sánchez a demostrar públicamente sus acusaciones.