La Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Local han recibido 32 denuncias por agresiones sexuales desde el pasado 30 de julio, cuando se produjo la invasión de Ceuta, hasta este martes. De esas víctimas de agresiones, cinco son mujeres o niñas ceutíes. Las fuerzas del orden buscan en estos momentos a 12 violadores extranjeros por las calles de Ceuta que, de momento, no han sido localizados.
Esas cifras, que son las reales, contrastan con las que tiene la Fiscalía, que habla de solamente 23 agresiones sexuales de las que nueve son menores, con edades comprendidas entre 14 y 17 años.
Además, la Fiscalía asegura que cinco de las agresiones fueron violaciones -agresiones con penetración-, y que sólo ocho violadores han sido identificados.
La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, aseguró el pasado jueves, durante una visita a Ceuta, que se habían registrado 16 agresiones sexuales con 17 víctimas, la mayoría menores.
Además, se ha registrado «un incremento en los delitos contra el patrimonio«, esto es, robos, así como «delitos de atentado y resistencia a los agentes de la autoridad«. Y subrayó que la situación en la ciudad es «traumática», por lo que se solidarizó tanto con la población ceutí como con los invasores.