
El Gobierno de Pedro Sánchez incluyó la implantación de los nuevos sistemas de señalización y control del tráfico, lo que se conoce como ERTMS, entre las actuaciones comprometidas con Bruselas en el marco de los fondos europeos Next Generation, sustituyendo al LZB, el sistema antiguo que no se ajusta a los estándares actuales de seguridad ferroviaria.
El fallo del sistema LZB, que se cayó en Arda al parecer por un fallo informático, habría provocado la detención de seis trenes y la posterior colisión durante el procedimiento de recuperación de la circulación desde el Centro de Control de Atocha, según las primeras informaciones. Este sistema de señalización, que se estrenó en 1992, está en proceso de sustitución por el sistema ERTMS para ajustarse al estándar europeo, informa Artículo 14.
Las siglas ERTMS se corresponden con European Rail Traffic Management System, en español, Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario. El pasado mes de mayo, el Gobierno socialista comunicó a Bruselas la ejecución de los contratos de modernización, entre los que figura la implantación del nuevo sistema de señalización, pero la realidad es que su funcionamiento acumula retrasos.
En este sentido, según confirman a Artículo14 fuentes conocedoras, el ERTMS está aún en fase de pruebas y su plena operatividad se producirá durante el primer trimestre de 2027. Es un retraso de prácticamente doce meses sobre lo estipulado por Adif, en una modernización que acumula demoras.
El Ejecutivo apostó por la modernización de la infraestructura ferroviaria en el marco del desembolso de los fondos europeos Next Generation. Las actuaciones contempladas para los corredores de la red básica de la Red Transeuropea de Transporte, entre los que figura la línea Madrid-Sevilla, se incluyen proyectos de señalización y control del tráfico junto con telecomunicaciones, entre otras actuaciones, como la renovación de las vías existentes.