
La última comunicación del Gobierno de España ha evidenciado que aún faltaban por entregar 2.500 palés, casi el 20% de los 14.000 totales que la Federación de Municipios de Madrid (FMM) puso en marcha como ayuda solidaria tras la devastadora riada que azotó Valencia hace diez meses. El dato, conocido en mayo a través de la Delegación del Gobierno, ha generado desconcierto en los ayuntamientos madrileños, que reclaman explicaciones claras sobre el destino de ese material, según avanza El Debate.
El secretario general de la FMM, José Manuel Zarzoso, denunció que todavía no se les ha informado con precisión de a quién se entregaron esos palés ni en qué localidades. «Ha pasado tiempo suficiente para saber dónde está ese material», lamentó, recordando que fue el propio Ejecutivo quien se comprometió a organizar la recogida y a coordinar los envíos hacia la Comunidad Valenciana tras la campaña emprendida por 179 municipios de Madrid.
Cada palé representaba aproximadamente una tonelada de ayuda en suministros, desde agua embotellada hasta alimentos no perecederos y productos de limpieza. Según el último balance conocido, cerca de la mitad de los palés desaparecidos contenían agua potable, mientras que el resto estaba compuesto por bienes de primera necesidad.
La recogida de donaciones fue masiva: en apenas un fin de semana se llenaron cinco naves industriales en Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz y Parla con más de 14.000 palés debidamente identificados con los nombres de los ayuntamientos de origen. La Federación Valenciana de Municipios y Provincias fue la encargada de certificar las recepciones.
El Gobierno habría explicado a la FMM que parte del material se trasladó a Valencia, otra fracción se destinó a asociaciones y comedores sociales por la corta caducidad de ciertos productos, y lo relativo a animales de compañía acabó en protectoras tanto valencianas como madrileñas. Aun así, en mayo seguían almacenados en la Comunidad de Madrid unos 2.500 palés que nunca salieron de las naves logísticas.
Por ello, los consistorios madrileños exigen un informe exhaustivo que detalle con exactitud dónde ha terminado cada lote de ayuda, cuánto dinero se gestionó y bajo qué procedimiento se asignaron los bienes a organizaciones que no estaban directamente vinculadas con los damnificados de la riada. También emplazan al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, a dar explicaciones públicas y asumir la responsabilidad de aclarar el paradero de esa parte de la ayuda.
La solidaridad inicial que movilizó a toda España tras una de las catástrofes naturales más graves de la última década contrasta ahora con la falta de transparencia sobre el destino final de miles de palés que nunca llegaron a quienes más los necesitaban.