La entidad pública Red.es, dependiente del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública
El Gobierno de Sánchez reactiva un contrato con Huawei para Defensa en plena investigación a Zapatero por su lobby chino
El Gobierno de Sánchez reactiva un contrato con Huawei para Defensa en plena investigación a Zapatero por su lobby chino
José Luis Rodríguez Zapatero. Europa Press.
Por LGI
2 de junio de 2026

El Gobierno de Sánchez ha vuelto a abrir la puerta a Huawei apenas nueve meses después de haber frenado una adjudicación relacionada con infraestructuras estratégicas que afectaban, entre otros organismos, al Ministerio de Defensa, según revela Vozpópuli.

La entidad pública Red.es, dependiente del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, ha lanzado una nueva licitación destinada al mantenimiento de los equipos de comunicaciones que sostienen RedIRIS, la red académica y científica española. Se trata de una infraestructura por la que también circulan servicios vinculados a organismos públicos de relevancia nacional.

El nuevo contrato, valorado en cinco millones de euros y con duración plurianual, busca garantizar el mantenimiento de los sistemas de routing y switching que soportan una red de más de 16.000 kilómetros de fibra óptica, utilizada por universidades, centros de investigación, organismos científicos y administraciones públicas.

Según la documentación técnica del concurso, el adjudicatario deberá prestar soporte permanente sobre una infraestructura que da servicio a millones de usuarios y funciona de forma ininterrumpida durante las 24 horas del día.

La importancia política y estratégica de la licitación radica en que buena parte de los equipos instalados en esta red proceden de Huawei o están integrados con tecnología vinculada al fabricante chino. El pliego exige además coordinación directa con los fabricantes para resolver incidencias, actualizar software, sustituir hardware y acceder a centros avanzados de soporte técnico.

La nueva licitación supone, en la práctica, una reactivación de la línea tecnológica que el Ejecutivo congeló en agosto de 2025. Entonces, el departamento dirigido por Óscar López anuló una adjudicación de cerca de 10 millones de euros que contemplaba ampliar la capacidad de RedIRIS de 100G a 400G mediante equipamiento de Huawei.

Aquella marcha atrás llegó tras semanas de polémica por la utilización de tecnología china en sistemas relacionados con servicios públicos sensibles. La explicación oficial del Gobierno aludió a motivos de «autonomía estratégica» y a la necesidad de revisar criterios de política digital del Estado.

La cancelación fue interpretada como una respuesta a las crecientes advertencias internacionales sobre el uso de tecnología de Huawei en infraestructuras críticas. Estados Unidos y distintas instituciones europeas llevan años alertando sobre los riesgos asociados a proveedores chinos en ámbitos como telecomunicaciones, gestión de datos y ciberseguridad.

Sin embargo, el nuevo procedimiento muestra que el Ejecutivo no ha eliminado la presencia de la multinacional china de los sistemas públicos. Al contrario, la arquitectura tecnológica ya instalada obliga a mantener contratos de soporte sobre equipos desplegados en la red.

Aunque el documento no menciona de forma explícita la intervención de Huawei en el proceso, la documentación técnica apunta a una continuidad operativa con tecnología asociada al ecosistema del fabricante chino. El pliego se refiere al mantenimiento de equipamiento L2/L3 ya desplegado en RedIRIS, exige continuidad sobre una infraestructura backbone existente y contiene referencias compatibles con plataformas como iMaster NCE y equipos H3C, históricamente vinculados a ese entorno.

La propia Moncloa reconoció en su momento que Huawei era uno de los pocos proveedores mundiales capaces de desarrollar técnicamente el trabajo por sus costes, interoperabilidad, soporte OEM y continuidad operativa.

En la licitación anterior, la empresa encargada de ejecutar el contrato era Telefónica, que resultó adjudicataria. Aunque ahora se abre un nuevo proceso, todo apunta a que la operadora dirigida por Marc Murtra podría volver a tener un papel central en la implementación del contrato cancelado el pasado agosto.

La secretaria de Estado de Transformación Digital, María González Veracruz, justificó entonces la anulación de aquella adjudicación por «motivos de estrategia digital y autonomía estratégica».

La decisión adquiere una dimensión adicional por coincidir con las investigaciones y análisis sobre la relación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con determinados círculos empresariales chinos. El exjefe del Ejecutivo ha reconocido su relación con el empresario Fangyong Du, conocido también como Miguel Duch, una figura que ha despertado el interés de organismos de inteligencia por sus conexiones con estructuras económicas vinculadas a Pekín.

Distintas informaciones también han situado en el entorno de Huawei a Segundo Martínez, antiguo responsable de seguridad de Zapatero durante su etapa en La Moncloa y posteriormente vinculado profesionalmente a la multinacional tecnológica china.

Aunque no existe ninguna evidencia que vincule directamente la nueva licitación con las actividades del expresidente socialista, la coincidencia temporal vuelve a situar a Huawei en el centro del debate político y estratégico en España.

El problema de fondo es la dependencia tecnológica generada durante los últimos años. Sustituir de forma inmediata determinados sistemas resulta extremadamente complejo cuando redes esenciales como RedIRIS ya funcionan con equipos que requieren mantenimiento especializado, actualizaciones constantes y reposición de componentes compatibles con la arquitectura instalada.

La red RedIRIS presta servicio a más de 500 instituciones académicas y científicas, lo que convierte cualquier decisión sobre su infraestructura tecnológica en una cuestión de seguridad, soberanía digital y control estratégico.

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