El Gobierno de Sánchez comenzará este lunes la desactivación parcial del paquete de medidas extraordinarias aprobado para mitigar el impacto económico derivado del conflicto en Oriente Medio. La primera fase de esta retirada afectará a las rebajas fiscales aplicadas a la electricidad y al gas, mientras permanece abierta la decisión sobre la continuidad de otras actuaciones más allá del próximo 30 de junio.
Desde el 1 de junio, el IVA de la electricidad y del gas natural, así como el correspondiente a briquetas, pellets y leña, volverá al tipo general del 21%, después de permanecer durante aproximadamente mes y medio en el tipo reducido del 10%. Asimismo, finalizará la aplicación extraordinaria del tipo reducido en el impuesto especial sobre la electricidad, que recuperará su gravamen habitual del 5%, frente al 0,5% vigente hasta ahora.
Estas modificaciones estaban previstas en el paquete anticrisis aprobado el pasado 20 de marzo, que contemplaba la posibilidad de desactivar anticipadamente determinadas medidas si la evolución de los precios energéticos se situaba por debajo de los umbrales fijados por el Ejecutivo. Según los datos disponibles, la inflación asociada a la electricidad y al gas durante abril permitió activar este mecanismo de retirada.
Por el contrario, las bonificaciones fiscales aplicadas a los carburantes permanecerán en vigor al menos hasta el 30 de junio. En abril, los combustibles líquidos registraron un incremento interanual del 51,7%, mientras que el gasóleo aumentó un 28,2%, cifras superiores al límite del 15% establecido para proceder a la retirada de las ayudas.
Durante la última semana, el Ejecutivo mantuvo una reunión con representantes sindicales y empresariales para evaluar el efecto de las medidas adoptadas y analizar posibles escenarios de continuidad. Tras el encuentro, organizaciones sindicales solicitaron la revisión semestral del salario mínimo interprofesional, el mantenimiento de determinadas rebajas fiscales y la puesta en marcha de nuevas ayudas dirigidas a hogares con rentas reducidas.
En paralelo, diversas instituciones han revisado al alza sus previsiones de inflación. Funcas estima ahora una tasa media del 3,4%, mientras que otros organismos han elevado igualmente sus cálculos para 2026.