
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha organizado una nueva jornada de Tribuna MITECO dedicada a analizar la denominada «petromasculinidad» y la «cultura fósil», conceptos con los que se pretende establecer una relación entre el consumo de combustibles fósiles, las estructuras patriarcales y el poder masculino.
La jornada, celebrada el pasado 26 de junio bajo el título Tribuna MITECO: petromasculinidad y cultura fósil, contó con la participación de Jaime Vindel, científico titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que vinculó el desarrollo de la denominada «cultura fósil» en España con la dictadura franquista.
«En España la cultura fósil aparece en un contexto autoritario como el franquismo», afirmó Vindel durante su intervención. Una tesis que ha provocado críticas por situar el fenómeno en el contexto del régimen pese a que la industrialización y el uso de combustibles fósiles comenzaron a desarrollarse en España durante el siglo XIX, décadas antes de la llegada de Francisco Franco al poder.
«En España la cultura fósil aparece en un contexto autoritario como el franquismo»
— Transición Ecológica y Reto Demográfico (@mitecogob) July 6, 2026
⚫️ Jaime Vindel, científico titular del Instituto de Historia del @CSIC en 'Tribuna MITECO: petromasculinidad y cultura fósil' pic.twitter.com/vkEIkUWdUh
El investigador del CSIC abordó durante su intervención los denominados «imaginarios de la petromasculinidad», un concepto político y académico que trata de vincular la explotación y el consumo de petróleo y otros combustibles fósiles con determinadas formas de masculinidad y poder.
La jornada organizada por el departamento dirigido por la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, supone un nuevo ejemplo de las prioridades ideológicas del Gobierno en materia energética. Mientras España afronta problemas relacionados con la competitividad industrial, la innovación, el desarrollo tecnológico y la dependencia energética del exterior, el Ministerio dedica una de sus tribunas a analizar conceptos como la «petromasculinidad» o los «imaginarios fósiles».
Vindel también vinculó la expansión del automóvil en España con el desarrollismo franquista y su carácter autoritario. «En el caso español, pero también se verifica en otros contextos del sur de Europa y del sur global, en realidad el automóvil aparece como un símbolo del desarrollismo durante el franquismo. Es decir, durante un periodo autoritario», sostuvo.
El planteamiento obvia, sin embargo, que los primeros automóviles llegaron a España a finales del siglo XIX y que su expansión fue un fenómeno internacional ligado al desarrollo industrial y tecnológico de las economías occidentales. Durante el siglo XX, el vehículo privado se convirtió progresivamente en un bien accesible para millones de ciudadanos y en uno de los principales símbolos de movilidad y libertad individual.
La tesis expuesta en la Tribuna MITECO traslada así al terreno ideológico un proceso económico y tecnológico que comenzó décadas antes del franquismo y que afectó al conjunto de las sociedades industrializadas. El petróleo y los combustibles fósiles desempeñaron un papel decisivo en el crecimiento económico mundial durante el siglo XX, mientras que la expansión del automóvil transformó la movilidad, la industria y la vida cotidiana mucho más allá de los regímenes políticos bajo los que se produjo.